El demócrata Bernie Sanders y el republicano Ted Cruz derrotaron este fin de semana a los favoritos de sus respectivos partidos en los comicios internos celebrados en Wyoming y Colorado.

Cruz, senador por Texas, se quedó con 34 delegados que estaban en juego en Colorado: 13 en una convención estatal celebrada el sábado y 21 en una serie de comicios en varios condados.

Se trata de la cuarta victoria consecutiva de Cruz ante el favorito Donald Trump, el magnate inmobiliario que puso la campaña patas arriba.

En tanto, Bernie Sanders logró una sorpresiva victoria sobre su rival partidaria, Hillary Clinton, en los caucus (asambleas) de Wyoming, extendiendo su racha ganadora en ocho de las últimas nueve contiendas dentro del Partido Demócrata.

Pese a que el senador por el estado de Vermont venció a Clinton por un 55.7% frente al 44.3%, ambos candidatos lograron siete delegados cada uno, debido a las normas partidarias que imperan en este estado de impronta republicana.

Eso significa que Sanders apenas afectó la ventaja de más de 200 delegados que ostenta Clinton.
Sanders, quien se autocalifica de “socialista democrático”, logra con esta victoria mantener el ritmo, a medida que se aproxima la crucial primaria de Nueva York, el 19 de abril.

Clinton, que fue senadora por ese estado, sigue siendo la clara favorita para obtener la candidatura presidencial para las elecciones de noviembre, pero Sanders ha tomado impulso al lograr varias victorias en las últimas semanas.