Los encierros, personas perseguidas por toros por callejas estrechas, son típicos de diferentes localidades de España.

El de San Fermín en Pamplona, la capital de Navarra, es el más conocido, en parte gracias a la difusión que les dio Ernest Hemingway.

Los más aficionados van de pueblo en pueblo a correr delante de los toros, mientras que a otros les basta con vivir la experiencia solo una vez en la vida.

Para la fiesta de este año, que empezó ayer y durará hasta el miércoles de la próxima semana, el llamado es a terminar con los manoseos sexistas