Las peticiones de los diferentes gremios de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no han tenido respuesta por parte del Gobierno, pero para Santiago Guillermo, quien encabeza la lucha de las demandas de los maestros, ya se ha logrado llegar a un diálogo con las autoridades, un paso que considera muy importante y que mantiene a sus afiliados ansiosos, por los acuerdos a los que puedan llegar.

“Todo el mundo está a la expectativa de ese diálogo y de ver cuál va a ser realmente la reacción del Gobierno ante la necesidades prioritarias de la universidad”, manifestó el  presidente de (Faprouasd).

En esta lucha que mantiene la universidad primada de América resaltan como principales reclamos el aumento salarial del 40 % para los maestros, una mejora sustancial de los servicios básicos y de ley, pero sobre todo una reformación sustancial de la infraestructura de la casa de altos estudios, que la dote de equipos tecnológicos modernos en los laboratorios, más aulas y butacas, entre otras necesidades, asegura el gremialista.

¿Cómo va el proceso de peticiones con el Gobierno?

Iniciamos un primer proceso de petición, en el que el Gobierno nos presentó qué quiere de la universidad, que pueda garantizar la calidad y la pertinencia de la educación superior pública, alineado con la estrategia de desarrollo nacional del Gobierno.

¿Cuáles son las prioridades entre sus demandas?

De nuestro lado le presentamos una serie de demandas y, como prioridad principal, la mejora de las condiciones económicas de  los servidores universitarios, exactamente el reajuste salarial que tiene que ver con el aumento del 40 %.

La segunda  prioridad es el tema relacionado con la seguridad social, plan de pensiones y riesgos laborales, administradoras de fondos de pensiones (AFP).

¿Han pasado situaciones que le hayan afectado al no tener estos servicios al 100 %?

Sí. Ahora tenemos tres profesores accidentados, uno en San Francisco y dos en Santiago.

¿Cuál es el acuerdo al que han llegado con el Gobierno hasta el momento?

El acuerdo al que hemos llegado es que iniciaremos una mesa de diálogo y el día 20 de este mes (hoy), a las 4:00 de la tarde en el Palacio Nacional, tendremos una reunión con el ministro Gustavo Montalvo, apoderado por el presidente Danilo Medina para las negociaciones.
Ahí comenzaremos la mesa del diálogo y expondremos nuestra propuesta en término numérico y el Gobierno tendrá sus propuestas o demandas para que la universidad las cumpla. Habrá una agenda con demandas de ambos lados.

Después de un largo tiempo con sus peticiones, ¿han aumentado?

Seguimos con los mismos problemas: falta de aulas, de butacas; no ha cambiado prácticamente nada, excepto con el tema de las raciones alimenticias en verano. Como el comedor no abre, agregamos una petición al Gobierno y hace unos días que vino Gustavo Montalvo y trajo tres autobuses con raciones alimenticias; también el compromiso de instalar el sistema de emergencias 911 para la seguridad en el campus universitario, para mejorar la seguridad.

¿Se sienten satisfechos con estas respuestas?

Sí, pero eso no está respondiendo a las demandas principales: la mejora de las condiciones económicas y sociales de los servidores universitarios.

¿Existe la posibilidad de hacer más protestas?

Bueno… Sí, dependiendo de cómo el Gobierno responda a la solicitud. Ahí se pensará en  la activación o no de un plan de lucha tendente a obtener lo que estamos demandando aquí en la universidad para mejorar las condiciones.

¿Cómo sería ese plan de lucha? ¿Paralizarían la docencia?

De no llegar a un acuerdo, pretendemos hacer un plan de lucha que no perjudique la docencia o que si la afecta, sea lo menos posible. Ese es el propósito del comité de lucha.

¿En qué posición se encuentra la rectoría ante sus demandas?

Estamos trabajando de la mano y se ha constituido  lo que se llama una comisión de diálogo UASD-Gobierno, donde estamos los representantes del comité de lucha.

¿Cómo está integrada la comisión de diálogo?

Por sus tres gremios principales, la Federación de Asociaciones de Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Faprouasd); la Federación de estudiantes Dominicanos (FED) y a Asociación de Empleados Universitarios (Asodemu), más una delegación de alto nivel del Consejo Universitario, donde está el rector Iván Grullón, dos vicerrectores  y dos vicedecanos.

Somos una comisión  mixta en la cual trabajamos todos por estas demandas. La parte de las autoridades está alineada por las demandas que hemos planteado desde el principio.

¿Aceptarían menos del aumento salarial de un 40 %?

Menos no. Podríamos arrancar en lo que va de este año con un 20 %, con el compromiso de que en enero de 2017 en el presupuesto se dé el otro 20 %.

¿Qué más demandan los maestros?

Estamos mirando para ver si a los profesores se les puede bajar la carga académica de 40 créditos, que es un exceso en 2017, hasta llevarla a más tardar en 2019 a 20 créditos,  en la cual el profesor tenga 20 créditos  presenciales y otros 20 para investigación, evaluación de tesis y actualización permanente de su carrera y la que imparte como docente.

¿Qué debilidades enfrenta hoy la UASD?

Uno de los problemas más serios y lo más evidente ahora que tiene la universidad es la falta de aulas en condiciones.

También tenemos un déficit  fiscal u operacional mensual de más de  50 millones de pesos, y eso afecta significativamente la calidad y exigencias que nos están pidiendo.

¿Se han desencantado algunos de los gremios de la lucha?

No, seguimos con el mismo ánimo. Siempre me insisten y preguntan que cuándo vamos a salir a marchar o a seguir con la lucha, la que ven estancada.

¿Podría mencionar algunas peticiones fundamentales y urgentes?

Los jubilados es un tema fundamental para nosotros. Eso (el fondo) estará totalmente descapitalizado y tiene un impacto de RD$105 millones mensuales. Y ese gasto, en vez de salir del fondo de pensiones, sale del gasto corriente y de la trasferencia que hace el Gobierno a la universidad.

También el déficit  operacional del crecimiento como ciudad universitaria. Ahora tenemos 19 centros, antes operábamos con nueve, y eso implica un gasto operacional más alto, mantenimiento, profesores que se trasladen a los centros...

Sobre la ARS, la universidad está en un sobregiro continuo y no tiene el capital suficiente para atender toda la demanda de todos los empleados y profesores, para ofertar un servicio de salud aceptable.
En cuanto a la infraestructura física, se necesita  mejorar los laboratorios, plataforma tecnológfica y la biblioteca.

Déficit

“Las autoridades transfieren a la UASD 531.5 millones mensualmente y solamente la nómina es de   562 millones, sin los viáticos. Estamos hablando de 590 millones, es decir, que lo que nos transfiere el Gobierno no alcanza ni para pagar la nómina”. Santiago Guillermo