Ayer se cumplieron nueve años de la desaparición de Madeleine McCann, una pequeña de nacionalidad inglesa que desapareció cuando tenía apenas tres años de un hotel de Praia da Luz, en Portugal, donde vacacionaba junto a sus padres y hermanos.

Desde entonces no se ha tenido verdaderas luces de lo que ocurrió con la menor en una investigación que tuvo incluso a sus padres, Kate y Gerry McCann, como sospechosos de la desaparición, situación que un años después fue descartada.

Ya la semana pasada la policía británica anunció que cerrará en los próximos meses el caso si la última línea de investigación que persiguen no lleva a conclusiones relevantes.

El comisario jefe de Scotland Yard, Bernard Hogan-Howe, informó que el equipo dedicado a esa búsqueda, que al reabrirse el caso en 2013 contaba con 30 efectivos, se ha reducido a “dos o tres” agentes.

“Se ha dedicado mucho tiempo de investigación a este terrible caso”, dijo entonces a la cadena LBC Radio Hogan-Howe, quien adelantó que la policía abandonará el caso “cuando concluya esa (última) línea de investigación, a no ser que aparezca algo más”.

“Si surge algo nuevo, lo investigaremos, pero en este momento esta línea de investigación es probablemente la conclusión del caso”, afirmó el responsable de Scotland Yard.

La última pista

Precisamente sobre esta última pista informó el pasado viernes The Daily Telegraph. Scotland Yard investiga si Madeleine pudo ser secuestrada por una banda de ladrones durante un robo frustrado.

Según el medio, incluso hay sospechosos: El hombre que conducía un autobús turístico para el complejo Mark Warner trabajaba con un joven de 16 años y con otros dos hombres. Los sospechosos son José Carlos da Silva, 30 años, quien traslada a los huéspedes a sus apartamentos en el complejo; Ricardo Rodrigues, de 24 años, y Paulo Ribeiro, de 53 años.

Scotland Yard reveló que la menor pudo haber sido secuestrada durante el robo en el apartamento donde estaba durmiendo.

Las llamadas de los teléfonos móviles entre los hombres en la noche de la desaparición de la niña los colocan “en el punto de mira”. Vale recordar que estos tres hombres ya fueron declarados sospechosos en la investigación de la policía portuguesa, sin embargo, fueron puestos en libertad.

Cuando fueron interrogados, los hombres admitieron haber realizado pequeños robos en los apartamentos del complejo, pero negaron haber participado en la desaparición de Madeleine.

A juicio de los padres de Madeleine, la hipótesis del secuestro es una de las explicaciones más “creíbles” del caso, aunque de momento aún todo sigue en la nebulosa.