El gobernante Partido Popular (PP, centroderecha) ganó las elecciones generales en España con 135 diputados, aunque queda lejos de la mayoría absoluta de 176 que le permitiría investir a Mariano Rajoy sin necesidad de apoyos.

Al cierre de esta edición lo seguía el PSOE (socialistas) con 88 escaños, según el escrutinio al 82 por ciento. Con estos primeros datos, la coalición izquierdista Unidos Podemos quedaría en tercer lugar con 71 escaños.

Podemos, que no consigue superar al partido socialista (PSOE), reconoció ayer que los resultados obtenidos en las elecciones “no son buenos”.

“No son los que esperábamos”, dijo el número dos de Podemos, Iñigo Errejón, quien añadió sobre los resultados: “Retrasan un proceso de cambio político en España que creemos que es irreversible”.
Mientras tanto, los liberales de Ciudadanos ocupan la cuarta posición con 30 escaños.
 

Por lo que se refiere al resto de los partidos que concurren a estos comicios, las formaciones nacionalistas obtienen los siguientes resultados: ERC (independentistas catalanes), nueve; CDC (nacionalistas de centro derecha), ocho, y el PNV (nacionalistas vascos), cinco.

Estos resultados no alteran significativamente los de las elecciones que se celebraron en España el 20 de diciembre de 2015, cuando los partidos no fueron capaces de elegir en el Congreso a un presidente que pudiera formar Gobierno. Sin embargo, en estos segundos comicios, las cuatro fuerzas políticas nacionales se comprometieron a que no haya unas terceras elecciones. El Congreso de los Diputados suma 350 escaños, por lo que la mayoría absoluta se sitúa en 176.