Veintisiete candidatos se inscribieron para participar en los comicios presidenciales en Haití previstos para el 9 de octubre próximo y, en caso de ser necesario, una segunda vuelta el 8 de enero de 2017.

Este miércoles fue el último día de confirmación de candidaturas tras la convocatoria de nuevos comicios por parte que el Consejo Electoral Provisional (CEP).

El CEP convocó las elecciones para octubre luego de que la Comisión de Verificación de los resultados de la primera vuelta presidencial, realizada el año pasado, recomendara anular ese proceso por serias irregularidades y organizar nuevos comicios.

En las pasadas elecciones participaron 54 candidatos.

Haití se encuentra a la expectativa de que la Asamblea Nacional decida sobre la permanencia o no en el poder del presidente provisional, Jocelerme Privert.

El Parlamento haitiano no logró este martes reunir el quórum para decidir sobre la permanencia o no en el poder de Privert, mientras centenares de manifestantes se tomaron las calles de Puerto Príncipe para exigir la continuidad del jefe de Estado.

Los legisladores que acudieron a la sesión, suspendida sin fecha, fueron hostigados por los seguidores de Privert, algunos de los cuales lanzaron piedras contra el edificio del Parlamento.

La situación en el lugar tomó ribetes de tensión cuando policías esgrimieron sus armas para proteger a los parlamentarios.

Junto al mandato de Privert también han expirado el de seis miembros de la Corte Superior de Justicia del país.

El gobernante interino expresó la semana pasada que se mantendrá al frente del Gobierno mientras espera la decisión que sobre su futuro asuma el Parlamento.

El 14 de febrero pasado, Privert, entonces titular del Senado, fue designado como presidente interino después de concluir, una semana antes, el período de Gobierno de Michel Martelly sin que se hubiera elegido a su sucesor.

Antes de dejar el poder, Martelly y el Parlamento firmaron un acuerdo político que pretendía dar una salida a la crisis electoral existente desde que se celebró la primera vuelta de los comicios en octubre de 2015.

Asimismo, se disponía una segunda ronda de votaciones, que debió ser en diciembre, para el 24 de abril, de forma que se entregaría el poder a un presidente legítimo en mayo.

Sin embargo, Privert consideró prioritario crear una Comisión de Verificación que analizara los resultados de la primera vuelta electoral, tal y como solicitaba la oposición por considerar que se cometió fraude durante el proceso.

Cuando la comisión concluyó sus indagatorias recomendó la anulación de las elecciones, propuesta acogida por el CEP.