La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí, pues las estadísticas nos dicen que una tercera parte de los cánceres pueden ser prevenidos, pero se hace necesario un conjunto de medidas higienicodietéticas, que dependen de cada individuo.

El primer elemento a tener en cuenta es el tabaco. De acuerdo con estudios, se ha demostrado que el tabaco es culpable del 22 % de muertes evitables anualmente. El hábito de fumar provoca cáncer de pulmón, laringe, esófago, garganta, vejiga, próstata, útero y páncreas. Al masticarlo se produce cáncer de boca, esófago y páncreas. Este efecto negativo se mantiene en los fumadores pasivos.

Otros factores de mucha importancia son sobrepeso, obesidad y tipo de alimentación que se han asociado a una mayor frecuencia de cáncer de estómago, colon, riñón, mama y endometrio. Por otro lado, ejercen una acción protectora dietas ricas en vegetales, cereales, frutas y una reducción de carnes rojas y embutidos.

El consumo de alcohol elevado en forma continua o por alta ingesta durante fin de semana y feriados predispone a cáncer de boca, laringe, esófago, colon, mama e hígado. Ciertas infecciones virales como hepatitis C y B pueden producir cáncer de hígado, el virus del papiloma humano cáncer de cuello uterino y Helicobacter pylori cáncer de estomago. El 22 % de las muertes por cáncer en países en desarrollo son producidas por infecciones crónicas.

La contaminación ambiental del agua, aire o suelo por productos químicos carcinógenos produce 1-4 % de los cánceres. Es imperativo que el Estado regule de forma estricta el uso de abonos y plaguicidas en la agroindustria para que nuestros alimentos sean más confiables. Una alternativa sería el consumo de alimentos orgánicos, pero es indudable que no están al alcance de las mayorías.

Existen mas de 40 sustancias, mezclas o actividades que resultan cancerígenas para el hombre y se engloban en enfermedades ocupacionales. Es clásica la asociación entre el mesotelioma (cáncer de la membrana que cubre los pulmones) y la exposición al asbesto. El problema es que la población no puede establecer una relación causal porque el cáncer o leucemia aparecen muchos años después de la exposición.

Las radiaciones son otra causa importante, y aquí debemos incluir aquellas recibidas por necesidad en el ambiente médico debido a estudios que exponen el cuerpo a radiaciones; por ello es necesario evitar estudios innecesarios. Además, la exposición a las radiaciones solares son causa de un cáncer muy agresivo llamado melanoma, más frecuente en personas blancas, pero que se puede dar en piel oscura. Otros tipos de cáncer son los basocelulares y espinocelulares, que son lesiones que aparecen en áreas expuestas como la cara, se comportan indolentes, como úlceras que no curan, pero son un cáncer que es necesario tratar.

Con este vistazo a un tema complejo pero fascinante, espero que el amigo lector entienda que el proceso salud-enfermedad no depende de la suerte, sino de nuestras acciones. Cultivemos un estilo de vida mas sano.