Fue el vestido que dividió al mundo, con algunas personas seguras de que era negro y azul, mientras que otros estaban convencidos de que era blanco y dorado.

Ahora la ciencia, finalmente, cree que ha resuelto el caso “dressgate”.

La ilusión óptica está vinculada a patrones específicos de activación cerebral, de acuerdo con un nuevo estudio alemán publicado en la revista de neurociencia Cortex.

Los expertos resolvieron el enigma de la ilusión mediante la colocación de participantes en un escáner de resonancia magnética y pidiéndoles que miraran a la imagen original del vestido romano.

Luego monitorearon la actividad cerebral y se dieron cuenta de que la foto desencadena una activación cerebral diferencial en función de la percepción de cada participante.

La gente que vio el vestido en blanco y dorado presentó actividad extra, principalmente en las áreas del cerebro frontal y parietal, que están particularmente involucradas en la atención selectiva, la toma de decisiones, y el procesamiento de la información visual. Sus cerebros simplemente estaban trabajando muy duro para entender la imagen.

En otras palabras, la gente que vio el vestido blanco estaba haciendo un salto mental extra.
“Estos resultados amplían nuestro conocimiento de procesamiento de ilusión en el cerebro”, dijo el líder del estudio, el profesor Schmidt-Wilcke, de la Universidad Clínica Bergmannsheil en Bochum, Alemania.

“Sobre la base de los resultados de la investigación, hemos sido capaces de cuantificar las áreas del cerebro involucradas en el proceso, por lo que hemos establecido una base para futuras investigaciones en el campo del procesamiento visual”. 

La razón por la que el vestido de encaje azul y negro causó tanto desconcierto se debe a que el color es una percepción experimentada por el cerebro. 

Las personas que pensaban que era blanco y dorado vieron el vestido como si estuviera oculto por una sombra, por lo que su retina lo percibió como blanco. 

Los que lo vieron negro simplemente reconocieron lo que estaba justo en frente de ellos sin hacer el salto cerebral extra.