A pesar de que la alarma por lo desconocido -el zika- contribuyó a que el Estado se activara temprano en alertas hospitalarias y campañas de prevención frente a los virus que transmite el mosquito Aedes aegypti, la incidencia y la mortalidad del dengue se mantienen imbatibles.

Ya 1,959 personas se han enfermado de dengue en 2016 y de ellas 11 fallecieron, según los datos actualizados hasta la semana epidemiológica 6, que cubre hasta el 13 de febrero (el boletín de Salud Pública tiene un retraso de dos semanas).

Los casos para igual fecha de 2015 fueron 775 y los fallecidos tres, lo que implica que “en las primeras seis semanas de este año está por encima de los observados” en 2015, admiten las autoridades en el repor te de la Dirección General de Epidemiología.

Los niños se llevan la peor parte

De las 11 personas que murieron por dengue, 10 son niños o niñas entre los siete y los 13 años y el otro caso fue de una mujer de 28 años.

En cuanto a los casos del muldialmente temido zika, “al nivel nacional suman 323 los casos de fiebre”, indica el boletín.  De esta cantidad, 305 se mantienen en la categoría de sospechosos y 18 ya fueron confirmados.

“En el Distrito Nacional, Santo Domingo e Independencia la enfermedad se ha presentado en forma de conglomerados y brotes, mientras que el los demás territorios ha sido como casos aislados”, detalla Salud Pública.

La alta expectación que provocó en el país la llegada de este virus, desconocido hasta la confirmación de 10 casos  a principio de año, convocó a las instituciones estatales y algunas privadas para la inversión de dinero y despliegue masivo de personal para la eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti.

Estas acciones son válidas también para el dengue, que se transmite por el mismo mosquito que el zika.

Sin embargo, la mortalidad del dengue, que mantiene a República Dominicana en la cima de las estadísticas regionales, está relacionada con los procedimientos de atención a los síntomas de la enfermedad. Mucho se ha discutido si las autoridades no son efectivas en la atención de las afecciones, si el personal médico no aplica el protocolo con eficacia o los parientes no llevan a tiempo a los enfermos a los hospitales.

El Pediatra infectologo Jesús  Feris Iglesia habló con Metro y expresó que 2016 es un año epidémico y que se espera una gran cantidad de casos de dengue en los hospitales.

Indicó que el gran problema se origina con los criaderos de mosquitos, que son los que pican a una persona enferma y pican a una  sana  y, después de unos días de periodo de incubación, la persona empieza a manifestar la enfermedad.

El especialista destacó que la característica clínica del dengue es de fiebre alta, de unos cinco a seis días  acompañada de dolores musculares y dolores retro orbitarios.

Dijo que el 90% de los casos desaparece la fiebre y se cura la persona, sin embargo 10 de cada 100, cuando desaparece la fiebre, la persona comienza a sentirse mal, con vómitos y dolores en el abdomen. Esta es la fase crítica a la que hay que prestarle atención.