Miles de personas personas salieron a las calles de Los Ángeles, California, y de Nueva York para manifestar su rechazo contra la elección del republicano Donald Trump como el nuevo presidente de Estados Unidos.

Las grandes ciudades del Este y el Oeste, que votaron mayoritariamente por la demócrata Hillary Clinton, encabezan las muestras de indignación por el resultado del sistema de elección indirecta, que este año favoreció a los republicanos.

Consignas como “El Odio no nos hará más grandes” o “No es mi presidente” son gritadas en todo el país, donde la victoria de Trump es vista como un triunfo del racismo, la intolerancia, la misoginia, la xenofobia y el abuso social.