La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestó su "preocupación" por un "acto de censura" que padeció un canal de televisión uruguayo, durante la inauguración a fines de marzo de un estadio mundialista en Montevideo.

El 28 de marzo, Peñarol, uno de los clubes de fútbol más populares del Uruguay, inauguró su nuevo estadio, llamado "Campeón del Siglo". A la ceremonia asistieron el presidente Tabaré Vázquez y otras autoridades del gobierno.

Sin embargo, los organizadores del evento —que fue uno de los acontecimientos informativos más importantes del primer trimestre en el país— prohibieron a Monte Carlo Televisión (una de las tres grandes emisoras privadas de TV abierta) realizar la cobertura periodística correspondiente.

En una denuncia que presentó ante la SIP, el canal dijo haber sido víctima de "un grave atentado" a sus "derechos y libertades de expresión e información".

Desde comienzos de 2014, Monte Carlo Televisión mantiene un diferendo con la empresa Tenfield, propietaria de los derechos de transmisión de los partidos del fútbol uruguayo. Tenfield pertenece a Francisco Casal, uno de los principales contratistas de fútbol en el país.

El canal no puede transmitir los partidos del fútbol uruguayo ni escenas de los mismos dado que carece de un contrato con Tenfield que le habilite a hacerlo, a diferencia del resto de las emisoras.

Pero, durante la inauguración del nuevo estadio, tampoco se le permitió cubrir las actividades del presidente y otros gobernantes uruguayos —a quienes acompañó en la ocasión el presidente de la FIFA, Gianni Infantino—, a pesar de que tres periodistas del canal habían recibido la acreditación correspondiente.

De hecho, durante el evento el presidente Vázquez hizo el anuncio oficial de que al día siguiente propondría a Infantino, en conjunto con el presidente argentino Mauricio Macri, la organización binacional (Argentina-Uruguay) de la Copa Mundial de fútbol prevista para el año 2030. El único medio que no pudo dar esa noticia en tiempo y forma fue Monte Carlo Televisión, a raíz de la prohibición de que fue objeto.

La emisora mencionó como uno de los "verdaderos motivos" de la censura "las opiniones críticas que, con absoluta independencia, el periodista" del canal, Mario Bardanca, "ha realizado en el pasado acerca de la actuación de Tenfield y de ciertas personas relacionadas con esa empresa".

Según la denuncia, la empresa Tenfield "está abusando de su posición monopólica, ejerciéndola con el propósito espurio de silenciar a un periodista cuyas opiniones no le agradan".

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, manifestó que "es evidente la censura que padeció Monte Carlo Televisión".

Paolillo, director del semanario uruguayo Búsqueda, dijo que "la SIP no se pronuncia sobre las diferencias comerciales entre las empresas involucradas", pero indicó que "preocupa que un acto público al que asiste el presidente de la República y otras autoridades de gobierno esté vedado para la cobertura de un medio de comunicación debidamente acreditado".

Recordó que la Declaración de Chapultepec, adoptada por la SIP en 1994, establece que "la censura previa, las restricciones a la circulación de los medios o a la divulgación de sus mensajes, la creación de obstáculos al libre flujo informativo y las limitaciones al libre ejercicio y movilización de los periodistas, se oponen directamente a la libertad de prensa". El mismo documento advierte que "los medios de comunicación y los periodistas no deben ser objeto de discriminaciones o favores en razón de lo que escriban o digan".

Paolillo también mencionó a la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, según la cual "la censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley". Y que "las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones (...) y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión".