La candidata presidencial del Partido de Unidad Nacional (PUN), Soraya Aquino, calificó ayer las elecciones del 15 de mayo como “fraudulentas, con muchas irregularidades y mediocres”.

Aquino se mostró a favor de la destitución del presidente de la JCE, Roberto Rosario.

“Estoy de acuerdo con que procedamos al cambio del presidente y los jueces del pleno. Debemos contar con personas parciales en esas instituciones que no pertenezcan ni respondan a voluntades políticas específicas”, expuso.

Manifestó que la JCE ha exhibido un “desorden” en el montaje y celebración de los comicios, por lo cual ha tardado tanto en dar a conocer los resultados definitivos.

“El proceso se le salió de las manos y no saben cómo responderle al pueblo”, aseguró.

Dijo que el hecho de que a más de una semana el órgano electoral aún continúe con el escrutinio es una estrategia para “ganar tiempo y así preparar excusas convenientes a acciones que no son justificables”.

Aquino expresó que está de acuerdo con la tecnología y el desarrollo, “pero sin manipulaciones y de forma transparente”. Entiende que no hubo confiabilidad en ese sistema implementado.