A las comunidades donde las autoridades brillan por su ausencia llega Un Techo para mi País, organización que Moisés Amín, presidente de la junta de vecinos de Progreso II en el municipio Los Alcarrizos, define como una verdadera bendición.

“Cuando a una persona le construyen su casa, y le cambian un piso de tierra por una casita delicadita, hasta la autoestima se le sube. Allá las mayoría de las casas son de madera y de zinc viejo, hojalata; esas casas no son aptas para la vida humana, pero es el lugar donde las personas encontraron donde vivir sin tener que pagar una mensualidad, ya que no tienen cómo hacerlo (…) Hemos encontrado en Techo una mano amiga”, afirma Amín.

Un Techo para mi País llegó a la referida comunidad de Los Alcarrizos en el año 2013. Ya han construido viviendas para más de 35 familias.

Mesas de trabajo para el desarrollo comunitario

Pero el trabajo de esta organización social no se queda solo en la construcción de un lugar digno para las familias.

Luego de proveer viviendas a las familias realizan unas mesas de trabajo donde se plantean otras dificultades que enfrentan los munícipes, como asuntos vinculados a la adquisición de agua potable, saneamiento y electricidad, con el objetivo de buscar soluciones a través de los mecanismos necesarios.

“Las mesas de trabajo son un espacio donde nos reunimos todos los sábados –de 4:00 a 6:00 de la tarde– para conversar sobre las necesidades prioritarias de la comunidad; ahí creamos una mecánica de trabajo para nosotros buscar soluciones.

Cuantificamos problemas, y luego creamos métodos para salir a camino”, explica Amín.

Ante estas situaciones a las que Techo se propone dar respuesta, Matías Miguens, director de comunicaciones de Techo República Dominicana, afirma: “Sabemos primero que nuestro alcance es limitado, y segundo, que no tenemos todas las soluciones. De todas maneras el enfoque de Techo es el desarrollo comunitario; que sean los mismo vecinos partícipes de su crecimiento”.

Actualmente, Techo, según Miguens, está luchando por la aprobación de una nueva ley de vivienda que combata el déficit habitacional en República Dominicana, que según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2010 ascendía a 2,1 millones de hogares. “Esta es una cifra más que alarmante. En este país hay más de dos millones de hogares que necesitan ser reparados o necesitan ser construidos desde cero”.

A esta organización de la sociedad civil también le preocupa la falta de titularidad de los terrenos, y de manera especial la reducción del porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para esta causa. “Año tras año la inversión en vivienda va disminuyendo. Para el año 2016 (“Año de la Vivienda”, según el Poder Ejecutivo) el presupuesto está estipulado en un 0.03%, comparado con el 0.06% del año pasado; son cifras que también nos alarman mucho”.

A propósito de estos días preelectorales, ya Techo se ha reunido con diferentes partidos políticos para mostrarles y escuchar sus propuestas sobre el tema vivienda. “Hemos tenido una muy buena apertura, esperamos que esos compromisos se puedan transformar en una acción concreta. Nosotros vamos a apoyar medidas gubernamentales o de otros partidos siempre y cuando beneficien a las familias de las comunidades en las que trabajamos”, resalta Miguens.

Primer encuentro de líderes

En días pasados, Techo realizó su primer Encuentro de Líderes Comunitarios del año (ELC), en el que participaron más de 45 líderes de seis comunidades  donde la organización está presente.  El encuentro se realizó con el objetivo de potenciar la figura del liderazgo facilitador como fortalecimiento de la organización comunitaria.

“Estamos sumamente felices y motivados de ver a tantos líderes que están dispuestos a seguir trabajando y fortaleciendo sus capacidades para sacar adelante a sus comunidades. Creemos que el
liderazgo facilitador es fundamental para el desarrollo de estas comunidades (Boca Chica, Los Alcarrizos y Baní) en las que estamos trabajando activamente”, manifestó Anne Siebert, directora Social de Techo República Dominicana.