La tecnología y la salud con el paso de los años se hacen cada vez más amigas.

En esta ocasión le tocó al cáncer, una de las principales causas de muerte al nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud, con la llegada de un aparato, el Pet Scan, que da una nueva esperanza a quienes padecen esta enfermedad y que por los métodos actuales no poseen un diagnóstico certero e inmediato.   

“Hoy en día si tú tienes un tumor o tienes una metástasis, te haces una tomografía, una resonancia magnética y solo sale una imagen que dice ‘usted tiene un tumor en tal sitio’. Pero esa imagen no asegura si el tumor es maligno”, afirma el oncólogo José Ernesto Ramírez, quien define el Pet Scan como un avance que permite acortar el tiempo de diagnóstico y que proporciona datos más seguros sobre la evolución del paciente.

Según el especialista, una persona con cáncer puede recurrir cada seis u ocho meses a este aparato, que llega al país a través de la Red Oncológica Dominicana Integral (Rodi), para ver si el cáncer se redujo o desapareció totalmente de su cuerpo. “Con este equipo hay una seguridad; todo paciente de cáncer que reside fuera de aquí hace uso de esta nueva herramienta”, enfatiza.

Aunque en República Dominicana no hay registros nacionales que digan con precisión la cantidad de personas con cáncer, el galeno estima que anualmente el país presenta unos 2,500 casos nuevos de cáncer, a partir de las cifras que se manejan en el Hospital Oncológico Heriberto Pieter.

El doctor Ramírez, quien aboga por la implementación de esta nueva tecnología, extrapola este 25% de casos a la totalidad en todo el país y subraya que, podríamos estar hablando de unos 10,000 nuevos casos cada año en toda la geografía nacional.  

¿Qué ha provocado que se mueran menos pacientes de cáncer?, se pregunta Ramírez, para luego responder que gracias a este tipo de innovaciones ya se puede dar a estas enfermedades diagnósticos más rápidos y acertados. “La tecnología siempre ha estado ahí, el tema es el costo (…) Mucha gente no tiene acceso a buenos medicamentos y a buenas tecnologías”, destaca.

“En el país y en el mundo entero el cáncer es la segunda causa de muerte, solamente precedida por las enfermedades cardiovasculares. Para darte un ejemplo de la magnitud del problema, ya en Canadá en 2014, el cáncer sobrepasó a los infartos y a los derrames cerebrales como causa de muerte. O sea, que es realmente esta una epidemia de la que nuestro país no se escapa”, subraya Ramírez, quien menciona el cáncer de mama, el cervicouterino, el de colon, recto y pulmón como los más frecuentes en este país.
Este experto en tumores y sus tratamientos resalta que “en términos económicos, el cáncer es una enfermedad que si tú eres rico te vuelves pobre, y que si eres pobre te vuelves indigente porque todo es muy caro”, ya que según dice, el tema de los fármacos es un gran negocio aquí y al nivel internacional.  

A estar preparados... Y si se puede, asegurados

A esta necesidad médica se añade el factor “seguros de salud”. El vicepresidente de negocios de la compañía de seguros internacionales BMI, Juan Carlos Contin, asegura que tratarse una enfermedad como el cáncer es “costosísimo”. “Vivimos en un país donde lamentablemente un porcentaje muy mínimo de personas piensa en seguros porque consideran que nunca les va a ocurrir nada”, en términos de salud.

“La gente antes le tenía miedo a tener un seguro médico internacional por el costo, pero ya no es así. Nosotros tenemos el producto para adecuarlo a cualquier bolsillo; con la experiencia que tenemos en el mercado latino con unos 43 años en seguros de salud hemos creado unos productos adaptados a esa necesidad que tiene un paciente cuando ve su patrimonio afectado por una enfermedad”, explica Contin, quien coincide con el doctor Ramírez al afirmar que un tratamiento para una persona con cáncer de colon pudiera costar en un año alrededor dos o tres millones de pesos.

“El seguro local te cubre un millón de pesos. Desde que se te acabe eso tienes que buscar otro dinero para asegurar ese medicamento (…) El tipo de medicamentos que BMI negocia son los originales”, asegura Contin, quien describe el referido seguro internacional como una garantía que ayudará a que las familias a no queden arruinadas y con sus bolsillos lacerados porque el cáncer afecte a uno de sus miembros.

Contin sostiene que “las pólizas locales solamente cubren medicamentos genéricos y también se refiere al Pet Scan como una buena opción para los pacientes con cáncer.

“Precisamente ese equipo viene a garantizar que el paciente no se tenga que ir fuera del país a tratarse.  Hay gente que tiene seguro internacional pero no tiene donde vivir en los Estados Unidos. Lo que ofrecemos es una buena opción para ellos”.