Desde el pasado lunes, son muchos los líderes del partido Republicano que han desfilado en el escenario de la Convención Nacional en Cleveland para respaldar la candidatura de Donald Trump hacia la Casa Blanca. También han llegado hasta allí miembros de su familia, como su esposa e hijos, amigos, también empresarios y hasta miembros de su equipo de trabajo –todos para exaltar la figura de Trump y mostrar el lado más amable y amoroso de la controversial figura.

Pero la noche del martes todo cambió. El público estaba eufórico. El exprecandidato Marco Rubio, aunque a través de un vídeo, había endosado finalmente la candidatura de Trump. El siguiente orador, Ted Cruz, llegó a la tarima y fue recibido con un sonoro aplauso. Comenzó su discurso diciendo que durante la campaña primarista todos pelearon por lograr la candidatura, porque todos tenían el deseo de decirles a sus hijos que habían hecho lo mejor por su país. Todo parecía indicar que haría las paces con Trump, que lo respaldaría. Pero pese a las señales, esto nunca sucedió.

“Voten según su conciencia, voten por candidatos en quienes confíen para defender nuestra libertad y respetar la Constitución”, afirmó Cruz casi al final de su discurso. Un sonoro abucheo lo despidió, aunque el senador por el estado de Texas se retiró con la frente en alto.

“Ted Cruz dio una lección de principios, de que para él la victoria republicana no tiene que ser la victoria a la que apuesta el resto del partido. Los dos jefes de la legislatura, Mitch McConnell y Paul Ryan lo han apostado todo a que gane Trump, sin importare cómo sea su presidencia, mientras Cruz está diciendo que voten desde su conciencia”, puntualizó el reconocido historiador y periodista puertorriqueño Pedro Reina Pérez, en entrevista con Metro.

El rechazo de Cruz a Trump se suma a una serie de inconvenientes que ha tenido que enfrentar el Partido Republicano durante la convención, comenzando con el plagio reconocido por la autora del discurso de Melania Trump. Estos percances no han abonado al intento de limpiar la imagen delcandidato republicano, en el evento magno del partido y que lo lanza de lleno a la campaña presidencial.

“La campaña de Trump no consigue articular un evento mediático que no tenga errores. Por tanto, el siguiente paso es tratar de enmendar los errores que han cometido, muchos de ellos que son, como dirían los gringos, de meterse el zapato en la boca, por no entender la logística y la complejidad de una campaña que es fundamentalmente mediática. Así que el enfoque de la campaña va a tener que ser comunicar que el hombre puede manejar esa complejidad y obviamente vendrán los debates en septiembre y octubre”, destacó Reina Pérez.

La noche pareció retomar su rumbo con la aparición del gobernador de Indiana, Mike Pence, quien una vez que llegó al escenario lo primero que hizo fue aceptar su candidatura  a la vicepresidencia. El ultra conservador católico, que a juicio de Reina, no supone un desafío ni robo de atención para Trump, está abrazado a la agenda conservadora del partido, así que se trata de una figura que crea equilibrio.

“En cuanto a materia social, Trump es mucho más liberal de lo que es el Partido Republicano ahora mismo, por eso creo que favoreció la candidatura de Pence, porque es una persona que complace a esa base del partido que cada vez se vuelve más intolerante. Como ejemplo, como gobernador de Indiana Pence llegó a pasar una ley para que los negocios pudiesen discriminar por motivos religiosos contra personas que tuviesen relaciones del mismo sexo, lo que creó un gran tumulto en Indiana”, señaló el también analista político.

Trump, de hecho, ha indicado que su vicepresidente tendría más poderes que cualquier otro, porque le estaría delegando los asuntos de política interna, para él enfocarse, como empresario en la economía del país. Pero habría que esperar para ver si las diferencias en términos de materia social salen a relucir o no, de llegar ambos a la Casa Blanca.

“Antes de especular sobre eso, queda por verse cuál va a ser la filosofía de gobierno de Trump. Él ha dicho que va a dirigir el país como si fuera una empresa. Hay que ver, sobre todo cuál va a ser el espíritu de cooperación que va a establecer con el Congreso, porque la cámara de representantes presumiblemente quedará en manos de los republicanos y habría que ver si el Senado pasa a los demócratas o no. Si Trump se convierte en presidente, yo dudo que los demócratas puedan siquiera retomar el Senado. Aún así, uno puede gobernar con las dos cámaras de su mismo partido y no lograr nada”, explicó Reina Pérez.

Negó respaldo

“Voten según su conciencia, voten por candidatos en quienes confíen para defender nuestra libertad y respetar la Constitución”. Ted Cruz el excandidato presidencial no apoyó a Trump en su discurso en la convención republicana.