El senador Ted Cruz (R-Texas) y el gobernador de Ohio John Kasich (R) anunciaron el domingo un esfuerzo coordinado para detener al aspirante presidencial favorito de los republicanos, Donald Trump, e impedir que gane las próximas elecciones primarias en Indiana, Nuevo México y Oregón.

“Para asegurar nombrar a un republicano que pueda unificar el Partido Republicano y ganar en noviembre, nuestra campaña centrará su tiempo y recursos en Indiana y, a su vez despejará el camino para que el gobernador Kasich compita en Oregón y Nuevo México”, dijo la campaña de Cruz en un comunicado, llamando a unirse a los “aliados de ambas campañas,” como los súper PAC (Comités de Acción Política), a que hagan lo mismo.

La campaña de Kasich emitió una declaración similar, diciendo que “vamos a cambiar nuestros recursos de campañas al oeste y dar a la campaña de Cruz un camino claro en Indiana.”

Sin embargo, en sus primeras declaraciones públicas sobre su acuerdo, Kasich no animó a los votantes en Indiana a votar de forma explícita por Cruz. “Ellos deben votar por mí. Yo no voy a hacer campaña allí “, dijo a la prensa el lunes mientras desayunaba en un acto de campaña en Maryland. “No estoy haciendo campaña en Indiana y [Cruz] no está haciendo campaña en estos otros estados. Eso es todo. De eso se trata. No es nada importante”, agregó.

El gran movimiento de ambas campañas se produce mientras los republicanos buscan con mayor interés vías para impedir que Trump llegue a los 1,237 delegados necesarios para obtener la nominación presidencial del Partido Republicano. Si bien es probable que Trump no pueda conseguir delegados suficientes antes de la convención de julio, se vaticina que tendría un buen desempeño en una serie de estados del noreste en la votación del martes (hoy), incluyendo Pensilvania, un estado rico en delegados.

Pero en las próximas semanas, estados como Indiana, Nuevo México y Oregón, cuyos datos demográficos se consideran más favorables a Cruz y Kasich, le darían a estos dos candidatos un asidero para desafiar a Trump y garantizar una convención disputada.

Ninguna de estas dos campañas tiene delegados suficientes para lograr la nominación de plano, pero al desafiar a Trump en estos estados, pudieran mantener vivas sus esperanzas en una convención reñida e impedir que Trump tenga una trayectoria despejada.

En Indiana, donde se votará el 3 de mayo, Cruz y Trump están muy pegados en las encuestas, con el apoyo a Cruz de los votantes conservadores y los evangélicos del estado. El senador de Texas ha dedicado una gran cantidad de tiempo y recursos para ganar en este estado, en el cual celebró varias manifestaciones durante el pasado fin de semana.

Si Cruz llegara a ganar los 57 delegados del estado en esta primaria –en la que el vencedor se los lleva todos–̶pudiera obstaculizar significativamente la trayectoria de Trump para la nominación.

El domingo, la campaña de Kasich dijo que está poniendo sus esperanzas en Oregón, que vota el 17 de mayo, y Nuevo México, que vota el 7 de junio. Se los ve como demográficamente similares a los estados en el noreste, donde Kasich ha salido bien con los votantes más del centro.

El reto para Cruz y Kasich será conseguir que los votantes respondan al plan. En marzo, el senador Marco Rubio (R-Fla.), en un último esfuerzo por salvar su campaña de nominación, animó a sus seguidores a votar por Kasich en las primarias de Ohio y a los partidarios Kasich a votar por Rubio en las primarias de la Florida. Kasich salió victorioso en su estado natal, pero Rubio perdió en Florida frente a Trump y se vio obligado a abandonar la campaña.

La noche del pasado domingo, Trump respondió acusando a Cruz y Kasich de estar en complicidad en su contra.

“Es triste que dos políticos crecidos tengan que actuar en connivencia contra una persona que sólo ha sido un político durante 10 meses con el fin de tratar de impedir que esa persona consiga la nominación republicana”, afirmó Trump.

“Por mi causa, ahora todo el mundo ve que el sistema de primarias republicano está totalmente amañado”, afirmó Trump.

“Que dos candidatos que no tienen ninguna opción para alcanzar la victoria se unan para detener a un candidato que se está expandiendo con millones de votantes, (todos los cuales se irán si yo no estoy en la carrera) es otro ejemplo de todo lo que está mal en Washington y en nuestro sistema político. Este horrible acto de desesperación de dos campañas que han fracasado totalmente –las de Cruz y Kasich–, me hace aún más decidido a vencer, por el bien del Partido Republicano y de nuestro país”.