Integrar a las familias, promover la no violencia contra la mujer y buscar un método de evangelización que permita que los dominicanos vuelvan su mirada a Dios.

Estos son los principales problemas sociales a los que, según el rector de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), Jesús Castro Marte, tendrá que hacer frente el nuevo arzobispo metropolitano de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, a quien describió como un hombre valiente y preparado.

Ozoria Acosta, sucesor apostólico del arzobispo emérito, cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, durante su primera celebración eucarística inició su ministerio haciendo referencia a la especial atención que, junto a toda la comunidad católica, prestará a los pobres.

En ese sentido van las expectativas del sacerdote Castro Marte, quien confía en la expresión del nuevo arzobispo: “Vengo a dar mi vida por todos; los del centro y los de la periferia”.

“Se encontrará con aquellos que viven en torres, en barrios, en ciudad; con los ricos, los indiferentes, los que no creen en Dios. Significa que él viene con un sentido grande de apertura, de acogida, principalmente a los más pobres, a aquellos que necesitan la presencia de Dios”, subraya a Metro el rector Castro Marte, especialista en gestión universitaria y tecnología educativa.

¿Cuáles son los desafíos a los que cree usted tendrá que hacer frente este nuevo arzobispo metropolitano?

En primer lugar, trabajar con la niñez. La Iglesia en el espacio educativo, tiene un gran aporte y él lo va a impulsar. Los espacios educativos necesitan la presencia de Dios porque ahí está la base de los valores. Segundo, la juventud, porque ahí está la esperanza de la Iglesia, de los pueblos y del toda la humanidad.

Humanizar el mundo educativo, las universidades, el mundo de la ciencia. Darle sentido a todo eso.

También tiene el gran reto de evangelizar principalmente a aquellos sectores que están muy alejados. Llevar el evangelio a aquellos lugares donde la palabra de Dios todavía no ha llegado. Él tiene voluntad, buena iniciativa y deseo, que es lo más importante.

¿Cómo encuentra Ozoria Acosta a la Iglesia Católica de República Dominicana? ¿Cómo la describiría?

Ozoria encuentra una iglesia muy organizada donde hay una gran participación laical. Principalmente en la arquidiócesis de Santo Domingo, los laicos tienen un trabajo protagónico. Cuando digo laicas y laicos, no sacerdotes, me refiero a gente que trabaja en las comunidades. Eso es el fruto del Plan de Pastoral que ha integrado a tantos fieles en la dinámica de la Iglesia.

Uno de los elementos que encuentra es un laicado vivo. Un laicado entregado que tiene tiempo suficiente para evangelizar.

También encuentra bastantes sacerdotes jóvenes. Nosotros estamos en la media de sacerdotes jóvenes entre 39 y 40 años. Eso es algo muy interesante porque todos ellos están en capacidad de entregarse y llevar un plan de evangelización muy bonito.

En estos momentos, ¿cuáles son los problemas sociales que más preocupan a la iglesia católica dominicana?

El primer problema de la Iglesia es integrar a la familia. Si uno trata de evangelizar específicamente a la familia van a disminuir muchos elementos de desorden familiar. ¿De dónde nacen los médicos, los intelectuales, los sacerdotes? Nacen de la familia. Pero también nace la delincuencia. El primer eje que hay que trabajar aquí es la familia.

Un gran papel –de la Iglesia– es la promoción de la mujer. Hay que luchar a favor de ella. Que no haya tanta violencia, tantos crímenes. Uno se queda asombrado viendo que un hombre mató a cuatro –a su mujer, a su hija, a su suegra y a su vecina–. Tanto salvajismo. ¡La violencia está haciendo tanto daño a República Dominicana...!

Debemos tratar de cultivar los valores tanto humanos como cristianos. Otro elemento es que en este mundo de la posmodernidad el hombre ha perdido su horizonte hacia Dios. Hay que tratar de buscar un método de evangelización donde la mujer y el hombre vuelvan otra vez a Dios.

¿Cuáles fueron los aportes del arzobispo emérito Nicolás de Jesús López Rodríguez durante su ministerio a la Iglesia Católica dominicana?

Un tema que el arzobispo emérito llevó siempre en su corazón fue la formación del clero; la formación de los sacerdotes. Él ordenó a muchos sacerdotes, igualmente formó varios seminarios. Hizo un trabajo muy bonito en el desarrollo de las vocaciones sacerdotales.

También un gran trabajo que hizo su eminencia fue en el campo de la educación. Principalmente entregarle tantos colegios, tantos politécnicos a la Iglesia, a las monjas. También en el campo de la salud, el desarrollo de farmacias populares, de dispensarios médicos.

El gran aporte de él ha sido el proceso de evangelización. Apoyar totalmente el plan de pastoral de la diócesis, formar a más de 170 parroquias en la capital; ordenó casi 300 diáconos permanentes. Promovió el laicado, la integración de la mujer a las comunidades. Hizo una gran plataforma aquí en Santo Domingo.

¿Cómo describe al nuevo arzobispo Francisco Ozoria Acosta?

Es una excelente persona por varios elementos. Primero tiene formación doctrinal, es un hombre muy preparado. Incluso él estudió todo sobre el proceso pastoral de la Iglesia.

Estamos frente a un ser humano académicamente preparado, y si está académicamente preparado va a enfrentar los retos de la arquidiócesis. Tengo la seguridad de que lo va a hacer con mucha valentía, con muchas agallas, y se va a entregar a este pueblo de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Él viene con un sentido grande de apertura, de acogida, principalmente a los más pobres, aquellos que necesitan la presencia de Dios. Viene con una actitud de totalidad.

Reto

“El primer problema de la Iglesia es integrar a la familia. ¿De dónde nacen los médicos, los intelectuales, los sacerdotes? Nacen de la familia. Pero también nace la delincuencia”.

Jesús Castro Marte, rector de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD).