El presidente interino de Brasil, Michel Temer, afirmó que no tiene la intención de presentarse como candidato en las elecciones presidenciales que tendrán lugar en octubre de 2018, lo que ahora le permitirá hasta “ser impopular” por el bien del país.

“No necesito practicar actos que conduzcan a una eventual reelección. Puedo hasta ser impopular, siempre que produzca beneficios para el país”, declaró el nuevo jefe de Estado en una entrevista concedida al grupo Globo, publicada ayer.

Temer asumió la presidencia de Brasil de forma interina el pasado jueves en sustitución de Dilma Rousseff, separada de sus funciones durante 180 días para afrontar un juicio político que podría terminar con su destitución o con su exoneración, lo que le permitiría recuperar el cargo y completar su ndato.

A pesar de su condición de interino, Temer volvió a insistir en que, en caso de que su posición al frente del Ejecutivo se extienda durante los más de dos años que aún quedan de mandato, intentará “equilibrar” las cuentas del país y dejar tras de sí un Brasil unificado.

“La unificación del país significa la unidad de los partidos políticos, de los empleadores con los trabajadores; en definitiva, un esfuerzo conjunto de la sociedad brasileña para que podamos salir de la crisis en la que nos encontramos”, apuntó Temer.