El jefe de la Policía Nacional, Nelson Peguero Paredes, informó hoy de que depurarán a los civiles beneficiados con el porte de armas a través del denominado 'Formulario 25', tras el asesinato del exrector de la UASD, Mateo Aquino Febrillet, a manos, presuntamente, del sindicalista Blas Peralta, con un arma que le había asignado la Policía.

"Mi gestión es una gestión responsable y todos los inconvenientes y distorsiones que existen a lo interno de la institución tengan la seguridad de que la vamos a enfrentar", afirmó Peguero Paredes en declaraciones a los periodistas.

Al ser cuestionado sobre si la institución procederá a depurar a los civiles beneficiados con la asignación de armas, dijo: "tendremos que revisarla, claro que si".

Blas Peralta, presidente de la Federación Nacional del Transporte Dominicano (Fenatrado), es señalado como el autor principal del asesinato de Aquino Febrillet, ocurrido el viernes, crimen para el que habría utilizado una pistola que le había sido cargada por la Policía, cuya balística dio positiva con un proyectil del cuerpo de la víctima, según las informaciones oficiales.

Poco antes de su asesinato, Febrillet, candidato a senador del PRM por San Cristóbal, había mediado en un restaurante del Mirador del Sur en una trifulca protagonizada por Peralta, y el también aspirante a diputado Edward Montás, con quien abandonó el establecimiento.

La Fiscalía del Distrito Nacional depositó anoche la solicitud de medida de coerción, consistente en un año de prisión preventiva, en contra de Peralta, así como de Rafael Herrera Peña, Franklin Venega y Geraldo Félix Batista, implicados en el caso.

De acuerdo con la instancia de la Fiscalía, tras un discusión en el restaurante El Lago, en el Mirador del Sur, Peralta persiguió por varios minutos el vehículo en que viajaba Aquino Febrillet, su chofer, Joel Soriano Ramírez, y su secretaria, Rosa Mañaná Ramírez.

A la vez, asegura, que luego de disparar, Peralta se comunicó con el coronel retirado Rafael Herrera Peña, de la Policía Nacional, tratando de cambiar el cañón del arma homicida, de arrojar los teléfonos de él y de sus cómplices al mar y buscar a una persona que asumiera la culpa del asesinato.

Blas Peralta para cometer el asesinato de Aquino Febrillet, utilizó una pistola que le había sido cargada por la Policía Nacional, cuya balística dio positiva con un proyectil del cuerpo de la víctima.