Anoche, el  colectivo de artistas de Bellas Artes se reunió en un acto penoso, en el que las peticiones que se hicieron hace justo un año siguen en el aire. Quizás un prendido de velas no resolverá la situación, pero fortalece la fe de un grupo de artistas que ha dejado su arte y entrega a una de las instituciones más importantes de la cultura dominicana.

No es mucho lo que piden, comparado con las obras que en los últimos cuatro años ha desarrollado el Gobierno en distintas regiones del país, pero la cultura no da votos… y el reacondicionamiento de las Escuelas de Bellas Artes no compite con los miles de motoristas que adornan y hacen “bulto” en la campaña electoral.

Ernesto López, maestro de la institución,  dijo a MetroRD que las peticiones de aumento salarial para los profesores han recibido respuesta –si se le puede llamar así–, y algunos de ellos tuvieron un aumento de dos mil a seis mil pesos, lo que no ha significado nada con un salario base de menos de ocho mil pesos. “No llegaron a lo que habíamos planteado, que fueron 30 mil pesos, más ciertos beneficios. No valieron los escalafones de tiempo, rendimiento, preparación. Obviaron todo eso y al final, hicieron lo que quisieron”.

Mencionó el caso particular de la Escuela de Artes Dramáticas que se encuentra en condición “grave”. Según sus declaraciones, la sala Manuel Rueda está llena de alimañas, mosquitos, excremento de murciélagos, goteos de agua y más.

“Estamos en riesgo de pecar cualquier enfermedad. Debería estar cerrado todo el edificio. Hansel Serulle, exdirector, gana 15 mil pesos, su reajuste fue de dos mil pesos”, apuntó.

Explicó que el Ministerio les exigió documentos que avalaran sus estudios para justificar los aumentos y que esto no sirvió de nada. También exigió que el director de la Escuela de Arte Dramático, Teo Terrero, sea destituido, pues se ha mantenido apático ante toda esta situación.

“Lo último que hemos sabido es que el Ministerio de Educación había llamado al Ministerio de Cultura para llegar a un acuerdo de intercambio, donde no se incluyera dinero. Realmente, ha sido Cultura quien no ha tenido capacidad ni visión para poder resolver la situación”, enfatizó el profesor.

Ojalá y la luz esperanzadora que brilló anoche en la Plaza del Conservatorio (lugar donde se reunió el colectivo), pueda extrapolarse a las puertas de los cabezas del país. Esa luz de esperanza que necesitan los estudiantes de Bellas Artes, los que en un futuro, cuando brillen en el extranjero, recibirá el Gobierno con una bandera en el pecho.