El juez José Alejandro Vargas de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional condenó a tres meses de prisión preventiva a Leonel Fernado Soto de la Cruz, alias El Camarón, por el asesinato de Wilkyns Alfredo Peguero Melenciano, para el que trabajaba como chofer y guardaespaldas privado.

El hecho ocurrió el pasado 9 de junio del presente año, cuando la víctima y el imputado se presentaron en un restaurante, ubicado en la avenida Núñez de Cáceres esquina John F. Kennedy, para reunirse con una persona solo identificada, hasta el momento, como Sugey.

Una vez allí, éste último y el fallecido iniciaron una conversación la cual fue interrumpida por Soto de la Cruz, motivo por el que la víctima reaccionó de forma violenta, gritándole que saliera del establecimiento, por lo que el imputado se sentó fuera del negocio, según el auto de la Fiscalía.

Dos horas después, Peguero Melenciano abordó el vehículo marca Hyundai Sonata, y le indicó al chofer que se dirija a un Car Wash ubicado en la avenida República de Colombia, para retirar su vehículo y en el trayecto, en los alrededores del Jardín Botánico, el imputado le propinó tres disparos mortales en distintas partes del cuerpo a la víctima.

Tras cometer el crimen de sangre, el acusado se dirigió hacia una estación de gasolina y compró un garrafón de combustible, que usó para quemar el cuerpo de la víctima.

Posteriormente, lo condujo hasta Bonao, donde se deshizo del cadáver, lanzándolo en las proximidades de Arroyo Malo" detalló el procurador fiscal investigador José Luis Lantigua Bonilla.

El chofer también quemó la ropa que llevaba puesta, ya que estaba salpicada de sangre, lavó el vehículo y luego fue a bañarse a su casa, donde se cambió de ropa.

A continuación, el imputado se dirigió hacia la provincia Peravia, donde enterró el arma homicida, marca Glock 17 calibre 9 milímetros, y después partió hasta Santo Domingo y se dirigió hacia la estación de radio Z101, donde fue detenido.

El magistrado acogió la solicitud del Ministerio Público, que calificó los actos cometidos por el imputado de violación de los artículos 295, 296, y 297 del Código Penal Dominicano, y de violación a los artículos 2, 3 y 39-III de la Ley sobre Comercio, Porte y Tenencias de Armas, por lo que cumplirá la medida cautelar en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Baní-Hombres.