Tras varios días de escándalos concentrados en la figura de Trump, el presidente Barack Obama afirmó que el magnate inmobiliario de 70 años “no está preparado” y “es incapaz para fungir como presidente” de Estados Unidos. El mandatario llamó a los dirigentes republicanos a retirarle su apoyo.

Aliados políticos de Trump han intentado distanciarse de los numerosos escándalos provocados por el vilipendioso magnate, quien no ha escatimado en buscar peleas con musulmanes, bomberos, soldados y hasta un bebé llorón.

El congresista Richard Hanna se convirtió en el primer legislador republicano en anunciar que votará por la rival de Trump en noviembre. Otro ejemplo claro de la división que está generando la candidatura de Trump entre los votantes republicanos ha sido la decisión que ha hecho pública una prominente activista republicana y captadora de fondos, Meg Whitman, quien anunció que  también apoyará a Hillary.

La lista de republicanos que votarán por la demócrata con tal de no tener a Trump como presidente sigue creciendo.

Avivando aún más  la tensión en el partido republicano, Trump dijo que rechaza apoyar a la reelección del presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, y del senador John McCain, dos auténticos pesos pesados de los republicanos.

Según informó ayer la cadena ABC, el presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Reince Priebus, llamó a Trump para comunicarle su frustración con el desarrollo de la campaña y, en particular, con cómo ha manejado el magnate su enfrentamiento con los padres musulmanes de un soldado estadounidense muerto en Irak.

La cadena ABC va más lejos y afirma que la frustración es tal que altos funcionarios del partido están explorando incluso cómo reemplazar a Trump si el magnate renuncia a la candidatura presidencial, un proceso contemplado en las reglas del RNC y que estaría en manos de los 168 miembros de ese comité.