El encendido concurso que se llevó a cabo en la Universidad de Hofstra, Nueva York, también vio a Trump haciendo amargos ataques personales contra su oponente demócrata, acusando a Clinton de no tener la “resistencia” o el “look” para ser presidente. Las respuestas más cortantes de Clinton criticaron a Trump por cuestionar la ciudadanía de Barack Obama y de “estafar a miles” de contratistas al declararse en la quiebra como un hombre de negocios.

Las encuestas post-debate sugieren que Clinton ganó el enfrentamiento, que fue visto por alrededor de 100 millones de televidentes.

Kyle C. Kopko, profesor asistente de ciencias políticas en la Universidad de Elizabethtown, EE.UU., analiza el debate.

¿Cuáles fueron los puntos más importantes del debate?

Hubo varios robos de balón importantes en el debate de anoche. En primer lugar, el temperamento de ambos candidatos fue puesto en duda. Hillary Clinton, tal vez, tuvo la mejor crítica cuando cuestionó a Donald Trump por responder a los tweets de manera irracional, y hacer hincapié en que alguien así nunca debería tener acceso a los códigos de armas nucleares de Estados Unidos.

Eso ayudó a poner de relieve su posición de que Trump no tiene el temperamento para ser presidente. Las repetidas interrupciones que Trump le hizo a Clinton no tampoco ayudaron a su imagen entre los votantes indecisos. En segundo lugar, verificadores de datos tuvieron mucho trabajo por hacer, sobre todo con respecto a las declaraciones de Trump. Trump hizo varias afirmaciones falsas, incluyendo el argumento de que la política de parar y registrar de Nueva York era constitucional y su declaración de que siempre se opuso a la guerra de Irak (afirmación que ha sido desmentida en varias ocasiones).

¿Qué hemos aprendido del debate?

Este fue el debate presidencial más combativo de los últimos tiempos. A pesar de ello, el resultado del debate probablemente no va a cambiar la mente de muchos fans de Trump o Clinton. Al contrario, es probable que refuerce sus puntos de vista sobre su candidato favorito. Como resultado de ello, todavía veremos una campaña enérgica para los cruciales votantes indecisos en las próximas semanas previas a las elecciones de noviembre.

¿Quién es el ganador?

Hillary Clinton ganó el debate. Ella no sólo mantuvo la calma durante los ataques de Trump y parecía presidenciable mientras lo hizo, sino que también presentó una imagen más positiva de EE.UU. en comparación con Donald Trump. Sus respuestas contenían información más específica sobre la política en comparación con Trump, y ella tuvo un número mucho menor de afirmaciones falsas o engañosas en comparación con Trump.

¿Por qué perdió Trump?

Mientras que su rendimiento tal vez no cambió las mentes de muchas personas que ya lo apoyan a él o a Hillary Clinton, se vio arrogante y de piel delgada. Con frecuencia interrumpió a Hillary Clinton durante el debate (aunque ella no hizo lo mismo), y realizó numerosas afirmaciones que no eran objetivamente exactas. Teniendo en cuenta que los primeros debates presidenciales son a menudo los más vistos, le hará daño a sus números en las encuestas entre los votantes indecisos. Trump tiene mucho trabajo por hacer si quiere ganar las elecciones de noviembre.

Trump también fue acusado de “mansplaining” ...

Donald Trump se habría comportado como lo hizo ayer por la noche, sin importar la identidad del candidato demócrata. No creo que este comportamiento durante el debate tenga algo que ver con la dinámica de género. Trump le restó importancia a sus rivales primarios y los interrumpió de la misma manera como lo hizo en el debate contra Hillary Clinton. Donald Trump es simplemente un candidato combativo. Para bien o para mal, a sus partidarios les gusta eso y a sus detractores no.

¿Qué podemos esperar del próximo debate?

Probablemente más de lo mismo. Entre los comentaristas políticos hubo mucha especulación en cuanto a qué Donald Trump estaría en exhibición en los debates –el Trump controversial y energizado durante la primaria o el Trump tenue que lee de un teleprompter para entregar un mensaje acertado–. El primero se presentó para el primer debate, y lo más probable es que seguirá adoptando un enfoque combativo en los debates de las próximas semanas. Clinton, por su parte, tendrá que mantener su conducta tranquila para ayudar a subrayar su argumento de que ella tiene el temperamento para ser presidenta.