Una tos repetida; diferente a la que produce una gripe común.  Ese fue el primer síntoma de Johanny Maldonado, quien a sus 32 años de edad fue diagnosticada con tuberculosis.

Su doctora le dijo que adquirió esta enfermedad infecciosa a través de algún contacto. Ella, Johanny, lo atribuye a que su exesposo tenía tuberculosis y en la intimidad “se le hacía difícil rechazarlo”; pero también, a que con frecuencia conversaba en su lugar de trabajo, el Hospital Regional Dr. Antonio Musa, con una joven afectada por esta condición.

“Me dijeron que la adquirí – la tuberculosis- vía contacto. Después me di cuenta que había una paciente que la tenía y siempre hablaba mucho conmigo. Al hablar salen los virus y puede ser que la adquiriera ahí o con mi esposo que también la tenía. Tú sabes que tu pareja duerme contigo; entonces en esos meses yo no lo rechazaba para que no se sintiera mal. Pudo haber sido por una de esos dos situaciones”, cuenta esta joven estudiante de psicología educativa en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) de la provincia San Pedro de Macorís.

Convivencia en el hogar

Cuando un miembro de la familia adquiere esta enfermedad, con frecuencia surge una dualidad sentimental. El deseo de apoyar a la persona con tuberculosis, pero también la necesidad de proteger a los demás integrantes, por el alto nivel de contagio de esta condición, para que no resulten también afectados. El caso de Johanny, oriunda de Hato Mayor, no fue distinto. Recibió apoyo de sus cercanos pero también tomó las medidas necesarias para protegerlos.

“Mi mamá me apoyó; me dijo que eso no era nada. A mis hijos no les daba de lo que yo comía. Yo cocinaba pero nunca hablaba encima de los alimentos; siempre calladita. Me lavaba mucho las manos. El plato y la cuchara con los que yo comía los lavaba. A veces mi mamá le echaba un poco de cloro, pero todos los platos los ponían juntos. No tuvimos esa exageración porque a veces uno se siente mal”, detalla Johanny, quien asegura que aunque fue precavida, llevaba una vida normal.

Además, para ella la carga resultó un poco más llevadera. En las personas con tuberculosis es frecuente bajar de peso y tener fiebre; Johanny “solo tenía mucha tos”.

Asumir el tratamiento con rigurosidad

Luego de seis meses llevando un tratamiento estricto, Joanny le ganó la batalla a la tuberculosis, un mal que el año pasado dejó 46 muertos y 1,842 afectados.

Ya han pasado tres años desde que la adquirió la enfermedad, y luego de esta experiencia, que asumió con una actitud positiva, tiene muchos sueños por cumplir. Uno de ellos “ser alguien en la vida” y poder brindar a sus hijos un mañana mejor.

“Traté de nunca interrumpir el tratamiento. Solo falté un día pero expliqué por qué. Después no falté más. Ellos – los doctores- dicen que si tú no llevas el tratamiento de manera correcta puedes tener una recaída, volver para atrás. Y eso es un problema. Que tú no bebas los medicamentos un día quizá no sea nada pero si faltas de manera rutinaria, hoy voy y mañana no voy, eso te afecta”, subraya, luego de afirmar que en su trabajo le dieron una licencia de tres meses para seguir el proceso médico.  

El tratamiento que llevó Johanny, y al que se debe someter toda persona con tuberculosis si quiere salir airosa de esta enfermedad, duró seis meses. Los primeros tres tenía que tomar diariamente ocho pastillas de manera consecutiva, luego esas ochos pastillas debía ingerirlas de forma interdiaria y en la fase final del tratamiento debía tomar seis cápsulas todos los días.

El principio es duro, pero solo hay que cuidarse

Johanny aprovecha este medio para, desde su experiencia, dar algunos consejos a las personas con tuberculosis. “Yo les digo a quienes tienen tuberculosis que eso no es nada; que las enfermedades existen, que al principio es un poco duro porque te dan alergia los medicamentos y puede ser que te sientas mal al principio”.

Les dice también que no se lleven de la gente, que sean precavidos con sus hijos y sus familias pero que no los rechacen.

Exhorta a los padres comer con sus hijos adecuadamente. “Coma con su hijo usted de un lado y él del otro. Si va a hablarles baje la cabeza para que no les caigan chispitas de saliva, pues salen con las bacterias”.

“A quien le salga positivo, no puede bregar mucho con cloro ni mojarse con agua lluvia. Hay gente que piensa en matarse, pero eso no es nada, solo hay que cuidarse”, reitera.
 
Van 46 muertes en 2016

Durante los meses enero-junio de este año se han registrado 1,842 casos de tuberculosis; hasta el momento han muerto 46 personas a causa de esta enfermedad que afecta, principalmente, los pulmones.

El año pasado la tuberculosis dejó en República Dominicana 185 muertos y 4,680 diagnosticados, datos que hacen suponer un descenso en las cifras para final de este año.

La doctora Belkys Marcelino, directora del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (PNCT), afirma que los más vulnerables a esta condición son los hombres, con un 65% de los casos registrados.

Aunque la tuberculosis puede afectar a cualquiera, el 82% de los casos son personas pobres o muy pobres. Encabezan la lista de infectados las personas entre 25 y 44 años de edad.

La mayoría de casos de tuberculosis se registran en el Distrito Nacional y las provincias Santo Domingo, Santiago, San Cristóbal, Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Altagracia, La Romana, Barahona, La Vega y Peravia.

En República Dominicana, de 100 infectados, solo 10 desarrollan la enfermedad y de estos el 50% la desarrolla en los primeros dos años.  El 90% de los infectados no desarrolla tuberculosis nunca; solo la infección.

Es decir, no todos los diagnosticados con tuberculosis desarrollan la enfermedad. Este proceso de paso de infección a enfermedad depende de la existencia de factores de riesgo como desnutrición y condiciones de salud que producen inmunosupresión (diabetes, VIH, uso de esteroides, medicamentos como quimioterapias, entre otros).
 
Se agrava en los centros penitenciarios

La doctora Marcelino explica que los recintos carcelarios aportan el 6% de los casos de TB cada año; afirma que “el riesgo de enfermar es mayor en los centros penitenciarios por el hacinamiento y la desnutrición”.

El 92% de los casos se registra en nueve centros penitenciarios:  Penitenciaria Nacional La Victoria, Cárcel del (kilómetro) 15 de Azua, Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Anamuya, Higüey; CCR Najayo, San Cristóbal; La Concepción de La Vega, Cárcel Pública de Barahona, Cárcel Pública de Baní, Peravia, CCR San Pedro Macorís y CCR Rafey Hombres, de Santiago.

La titular del Programa Nacional de Control de Tuberculosis también menciona la labor que se hace desde el Gobierno para prevenir y tratar a este grupo vulnerable. “El Ministerio de Salud y la Procuraduría General de la República, través de la Dirección General de Prisiones y el Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria, intervienen los recintos para acciones de prevención y control de la TB.  Así, en la actualidad, 32 centros penitenciarios cuentan con el programa de control de tuberculosis”, puntualiza.  

La galena también menciona la inversión del Estado dominicano en la reducción de la tuberculosis que, según afirma, asciende a los ocho millones de dólares por año, 368 millones de pesos.

Un tratamiento de seis meses

Actualmente, curarse de tuberculosis requiere de una combinación de tres o cuatro medicamentos por un tiempo de seis meses; en años anteriores, la dosis era mayor.    

Primero la fase intensiva requiere tomarse cuatro fármacos diariamente por dos meses. Le sigue una “fase sostén” de cuatro meses con tres fármacos.  Este año se introdujo al país, según Marcelino, las presentaciones combinadas de estos fármacos, reduciendo de 11 a cuatro tabletas.  

“El tratamiento es administrado estrictamente y supervisado por un personal de salud. El paciente es tratado en el centro de salud más cercano a su domicilio o trabajo y en caso que no pueda acudir se le administra el tratamiento en su domicilio”, subraya Marcelino.

La tuberculosis ¿Qué es y cómo se transmite?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la tuberculosis como una enfermedad infecciosa que suele afectar los pulmones y es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Se transmite de una persona a otra a través de gotículas generadas en el aparato respiratorio de pacientes con enfermedad pulmonar activa.

Los síntomas de la tuberculosis pulmonar activa son tos, a veces con esputo sangriento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna.

Se transmite de una persona con tuberculosis pulmonar que no está recibiendo tratamiento a una persona sana, cuando al toser, reír o estornudar un diagnosticado expulsa el bacilo de koch, transportado en el aire.  El contacto debe ser prolongado durante unas seis horas para que una persona se infecte de tuberculosis.

A lo largo de un año, un enfermo tuberculoso puede infectar a unas 10 a 15 personas por contacto estrecho. Sin el tratamiento adecuado morirá el 45% de las personas VIH-positivas con tuberculosis y gran parte de las personas con coinfección tuberculosis/VIH.

Las personas infectadas por el VIH tienen entre 20 y 30 veces más probabilidades de enfermar de tuberculosis, según la OMS.

El consumo de tabaco aumenta el riesgo de enfermar de tuberculosis y morir como consecuencia de esta. En el mundo, se calcula que más del 20% de los casos de tuberculosis se atribuyen al hábito de fumar.

Presupuesto

8 millones de dólares

Inversión del Estado dominicano en la reducción de la Tuberculosis por año, según Belkys Marcelino, directora del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (PNCT).

Registro

185

Personas muertas a causa de tuberculosis en el año 2015. Fueron 4,680 los diagnosticados.

Contagio

“Puede ser que la adquiriera con mi esposo que también la tenía. Tú sabes que tu pareja duerme contigo; entonces en esos meses yo no lo rechazaba para que no se sintiera mal”. Johanny Maldonado, joven de 35 años que superó la tuberculosis.

Porcientos favorables sobre tuberculosis en RD

Estos datos, del Prgrama Nacional de Control de Tuberculosis, arrojan resultados positivos de República Dominicana en el combate de la tuberculosis:

•    En el año 2015 la mortalidad por tuberculosis se redujo en un 50 %.
•    En el año 2015 fue detectado el 72 % de los casos de TB. La meta era llegar a un 70 %.
•    Un 84 % de las personas afectadas por tuberculosis en el país se curó a través del tratamiento.
•    El Gobierno financia el 85 % del costo de las intervenciones de prevención y control de la TB.
•    El Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) incluye en el Régimen Subsidiado a los pacientes que aplican, según su Índice de Calidad de Vida (ICV).
•    El Programa Progresando con Solidaridad incluye entre los beneficiarios a pacientes con TB elegibles por ICV.