Los ministros de Exteriores de la Unión Europea hicieron este lunes un llamado al gobierno ruso para que detenga todo bombardeo contra la oposición moderada en Siria y coordine sus ataques contra los terroristas del Estado Islámico (EI) o Daesh con la coalición internacional que los combate militarmente.

“Los recientes ataques militares de Rusia, que van más allá de Daesh y de otros grupos terroristas designados por la ONU y contra la oposición moderada, suscitan gran preocupación y deben detenerse inmediatamente”, subraya el Consejo de Ministros de la UE en unas conclusiones aprobadas este lunes.

Los ministros señalaron igualmente que “las acciones contra Daesh tienen que estar estrechamente coordinadas entre todos los socios” y tienen que estar dirigidas “claramente” contra los grupos terroristas.

La UE pidió a Rusia “que centre sus esfuerzos en el objetivo común de lograr una solución política al conflicto” y le instó a “presionar por una reducción de la violencia”, al mismo tiempo que condenó “las violaciones por parte de Rusia del espacio aéreo soberano de países vecinos”, en alusión a la reciente intromisión de cazas rusos en el espacio aéreo turco.

Los ministros dejaron claro que apoyan los esfuerzos de la coalición global contra el EI en Siria e Irak y consideraron que, “como consecuencia de sus políticas y acciones”, el régimen sirio de Bachar al Asad “no puede ser un socio en la lucha contra” los terroristas.

Sin acuerdo en torno a Al Asad
Por lo que respecta al papel del presidente sirio en la solución política al conflicto, los países no lograron consensuar un acuerdo sobre si debe participar en el proceso de transición hacia un nuevo régimen.

Aunque sí consideraron que Al Asad debe estar excluido del futuro gobierno del país: “No puede haber una paz duradera en Siria bajo el actual liderazgo, y hasta que las aspiraciones y quejas legítimas de todos los componentes de la sociedad siria hayan sido tenidas en cuenta”.

“La escalada militar corre el riesgo de prolongar el conflicto y minar el proceso político, agravando la situación humanitaria e incrementando la radicalización”, advirtieron.

Aseguraron que el objetivo de la UE es “poner fin al conflicto y permitir al pueblo sirio vivir en paz en su propio país”, para lo que pidieron a la comunidad internacional “unirse en torno a dos vías complementarias e interrelacionadas: la política, a través de un proceso de transición, y la de seguridad, centrada en la lucha contra la amenaza regional y global del EI”.

En ese contexto, los ministros urgieron a la unión de la oposición política moderada y de los grupos armados asociados, y solicitaron el apoyo de actores regionales como Arabia Saudí, Turquía, Irán e Irak.

“La protección de civiles en Siria debe ser una prioridad para la comunidad internacional”, insistieron, y condenaron los ataques “excesivos, desproporcionados e indiscriminados que el régimen sirio sigue cometiendo contra su propio pueblo”.

“El régimen de Al Asad tiene la mayor responsabilidad de las 250,000 muertes que se han producido en el conflicto y de millones de desplazados”, recalcaron.

Los ministros pidieron a todas las partes que detengan los “bombardeos indiscriminados” contra civiles y estructuras como hospitales y escuelas, en especial al régimen sirio, que al situar “sistemáticamente” a civiles como objetivo “ha causado desplazamientos masivos y animado el reclutamiento y el auge de grupos terroristas en Siria”, concluyeron.