El dengue es una enfermedad infecciosa, de manifestaciones complejas; no obstante, el tratamiento es relativamente simple, barato y muy efectivo para salvar vidas, siempre y cuando se hagan las intervenciones correctas y oportunas.

Cada año en República Dominicana muere una cantidad alarmante de personas a causa de este proceso infeccioso. El infectólogo-pediatra Jesús Feris Iglesias aseguró que la causa es que “los médicos no tratan a los pacientes y nadie llama la atención”.

El dengue puede actuar en forma asintomática o expresarse con un espectro clínico amplio que incluye las expresiones graves y las no graves.

En el caso de dengue clásico, o no grave, los pacientes presentan fiebre repentina igual o mayor a los 38ºC, y puede durar de dos a siete días; este tipo de dengue puede estar acompañado de dolor de cabeza de predominio frontal, dolor muscular, dolor articular, náusea, vómito y erupción en la piel, dolor abdominal leve y diarrea.

El dengue hemorrágico o grave puede aparecer o no luego de un dengue clásico; también se presenta la fiebre y el malestar general, pero además el paciente puede sufrir trastornos en la sangre y los líquidos corporales, lo que da lugar a sangrado por alteraciones en la coagulación, observándose sangrado nasal y en las encías.

Para el doctor Feris Iglesias es muy importante conocer la fisiopatología del dengue, y en caso de que el paciente presente signos graves debe ser internado y observado directamente por los médicos y enfermeras, tomándole constantemente la tensión arterial, el pulso y la frecuencia cardíaca.

Cinco consejos para que un paciente no muera de dengue:

1.- Es importante controlar la fiebre

Los pacientes con dengue desarrollan fiebre alta y repentina; esta fase febril aguda, por lo general, dura de 2 a 7 días y suele acompañarse de enrojecimiento facial, roncha, dolor corporal generalizado y dolor de cabeza. 

La fiebre muy alta debe ser tratada con reposo, el consumo de suficientes líquidos, y el suministro de paracetamol, o acetaminofén, como comúnmente se le conoce.

Las dosis recomendadas pueden variar según varios factores asociados al paciente. Además es importante hacer baños con esponja mojada en agua tibia.

2.- Es necesario tener control de las plaquetas

Las plaquetas trabajan en el proceso de la coagulación de la sangre; lo normal es que estén entre 150 mil y 450 mil. Si estas están por debajo de 10 mil podrían presentarse hemorragias.

Si el paciente presenta disminución de las plaquetas es necesario realizar un hemograma diariamente para llevar un control.

3.- El paciente debe ser hidratado constantemente

El reemplazo de líquidos es esencial para prevenir la deshidratación, que puede ser causada por los vómitos, diarrea o la sudoración excesiva.

Este paso es muy importante debido a que la deshidratación puede afectar el hígado, el cerebro, el corazón, los riñones y en el peor de los casos puede causar la muerte.

Adultos: líquidos abundantes por vía oral (por lo menos, de cinco a ocho vasos o más al día, para un adulto promedio.

Niños: líquidos abundantes por vía oral o eche, jugos de frutas naturales, suero oral (sales de rehidratación oral) o agua de cebada, de arroz o agua de coco. 

Hay que tener precaución con el uso de agua sola, ya que puede causar desequilibrio hidroelectrolítico.

4.- Monitorizar tensión arterial, pulso, frecuencia cardíaca

El doctor Feris Iglesias explica que un paciente diagnosticado con dengue debe ser monitorizado constantemente por los médicos y enfermeras, a fin de “pasar líquidos adecuados para mantener la presión arterial y el pulso en los valores normales para la edad y esperar que salga el dengue grave, que puede durar de unas cuantas horas a hasta 72 horas”.

5.- Medicar correctamente

Es muy importante no automedicarse. La ingesta de medicamentos contraindicados podría hacer más grave la infección. 

La aspirina y el ibuprofeno no deberían ser usados, porque son anticoagulantes, lo cual significa que inhiben la coagulación de la sangre.

Lo ideal es consultar al médico pues cada organismo reacciona a los medicamentos de manera distinta, además las dosis se aplican tomando en cuenta la edad del paciente, antecedentes de otras enfermedades, entre otros factores.