Una de las dificultades más grandes del proceso de paz entre el ELN y el Gobierno colombiano es la gran cantidad de intentos de procesos de diálogo que se terminaron infructuosamente desde el inicio del grupo guerrillero, en 1964.

Los primeros diálogos iniciaron en 1982, durante el mandato de Belisario Betancur, pero terminaron en 1986. En diálogos conjuntos con las FARC y el EPL avanzaron en negociaciones en Tlaxcala (México), que fallaron tras la persecución de grupos paramilitares al partido de izquierda Unión Patriótica que desencadenó más de 6,000 muertes de simpatizantes.

En 1998, un diálogo con la sociedad civil y ciudadanos alemanes fue asumido por el Gobierno recién elegido de Andrés Pastrana, pero colapsó luego de la explosión de un oleoducto provocada por guerrilleros del ELN en La Machuca (Antioquia), que provocó la muerte de 18 personas.

Además, otros intentos diálogos entre Pastrana y las Farc fueron cancelados en 2002, y una conversación con el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez entre 2006 y 2008 se canceló luego de dos años de intentos infructuosos de llegar a acuerdos.

Los diálogos iniciales entre el grupo guerrillero y el Gobierno colombiano desde 2014 habían entrado a un punto muerto,  y los secuestros de Cabrales y Villar llegaron a poner en riesgo la integridad de las negociaciones. Además, una serie de ataques guerrilleros hicieron que grupos de derecha pidieran un combate total.

Con este anuncio, apoyado de manera general por los partidos políticos y la sociedad civil, se espera que se dé un nuevo paso para conseguir la paz “completa que, por fin, se muestra posible”, como lo dijo el presidente colombiano Juan Manuel Santos.