Faltaban dos minutos para las 6:00 de la tarde cuando Roberto Rosario, presidente de la Junta Central Electoral (JCE), anunció una prórroga al proceso electoral. Los votantes del territorio nacional tendrían una hora más para sufragar.

En los centros de votación no sabían de esta medida. Rosario primero se lo dijo a los medios, luego, solicitó a miembros del organismo electoral comunicarse con los diferentes recintos para darles a conocer la decisión anunciada por el pleno.

La justificación fue el retraso en horas de la mañana. “La medida es exclusiva para el territorio nacional porque en el exterior se inició la jornada a tiempo; sin ninguna dificultad. Es una hora adicional; a las 7:00 en punto cierran los colegios”.

Aunque el retraso por razones técnicas de la mañana fue real, pasadas las 6:00 de la tarde las personas en fila para votar eran muy pocas. Entre tres y cinco personas por colegio. En algunos lugares, los ciudadanos se quejaron de que el personal de la mesa no les dejó entrar después de las 6:00, porque aparemente el mensaje no llegó.

El Partido Revolucionario Moderno (PRM) objetó la extensión del horario y alegó que la JCE no consultó con los partidos. pero Rosario devolvió el golpe alegando que no hay obligación de buscar consenso para estas decisiones, que la JCE tiene atribución de dar prórrogas, como lo hizo cuando los partidos se quedaron cortos ante varios plazos del calendario electoral.

A la oposición le molestó la divulgación de los datos que iba arrojando el conteo electrónico. Exigían que se publicaran luego del escrutinio manual, a lo que el presidente de la JCE respondió que un fallo del Tribunal Superior Electoral aprobaba la decisión del organismo de contar primero con los dispositivos y luego a mano y que ahora no puede variar un fallo judicial.

Los “aclarandos” de la JCE

La JCE aclaró “hechos aislados” ocurridos durante la jornada electoral.  Roberto Rosario confirmó la realización de proselitismo el día de las votaciones.  “El proselitismo alrededor de los colegios electorales es verdad. Lo están llevando a cabo representantes de todos los partidos; sin excepción. Es una práctica vieja que no se ha podido superar (…) Fíjense que el problema está bien hasta que llegamos a los partidos”, expresó Rosario.

El presidente de la JCE también se refirió a “una boleta manchada por cuestiones de impresión, retención de personas que intimidaban con armas a los votantes de la provincia Barahona y enfrentamientos a tiros entre simpatizantes del PLD”, hechos sobre los cuales la entidad tomó control.

Lo que pasó antes de la prórroga

En la capital las votaciones sufrieron los estragos de los imprevistos. A la Liga Municipal Dominicana de 10 lectores de huellas dactilares solo llegaron cuatro; de esos cuatro uno llegó sin el técnico que lo ponga a funcionar. Es decir, en siete mesas la búsqueda de los votantes en el padrón se realizó de manera tradicional, leyendo hoja por hoja.  

“Todo ha transcurrido de manera normal sin ningún inconveniente”, declaraba Josefa de Óleo, encargada del recinto, aunque  reconoció que en las primeras horas de la mañana algunos equipos presentaron fallas por defectos en las baterías.

“En la mesa 218 A el auxiliar técnico no llegó y tuvimos que hacerlo (la búsqueda del votante en el padrón) de manera tradicional”, cuenta Alfredo García, presidente de la referida mesa.

En la escuela Enrique Jiménez Moya llegaron todos equipos según personal de la mesa y delegados de las fuerzas políticas. “Dos equipos presentaron una ligera falla pero se restablecieron inmediatamente”, dijo a Metro Silvia Polanco, primera vocal.

En estos tres centros de votación, a las 5:30 de la tarde, se observaban pocos votantes en fila. El grueso del electorado ya había sufragado.

El panorama en la escuela Costa Rica del sector Los Ríos coincide con lo anunciado por el presidente de la JCE.

“Es posible que en algún colegio se estén viendo muchas personas; esto no quiere decir necesariamente que haya muchas personas en fila para votar. A veces hay muchos activistas de los partidos políticos y daría la impresión de que hay muchos haciendo fila. Para que estemos un poco claros en ese tema”. Así lo constató este medio en un recorrido por varios centros de votación de esta capital.