El jurista Cándido Simón conversó con Metro sobre las posibles causas para que Estados  Unidos cancelara las visas del presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario y sostuvo que la respuesta está en el acápite legal que citó en un comunicado la propia Embajada de ese país en Santo Domingo.

“El Departamento de Estado tiene amplia autoridad  y se reserva el derecho, bajo la sección 221 (i) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, de revocar visas estadounidenses sobre la base de información que salga a la luz, en cualquier momento, que influya en que una persona se considere elegible para una visa y viaje a los Estados Unidos”, publicó la legación diplomática a raíz del retiro de los visados, personal y oficial, de Rosario.

Para Simón Polanco, esta sección implica la comisión o sospecha de “un acto impúdico”, aunque este martes el presidente de la JCE resaltó que él no ha sido ni siquiera investigado por ningún hecho delictivo.

“La embajada Americana al decir en virtud de qué le cancelan el doble visado, están diciendo implícitamente, que tienen sospechas documentadas, de que se trataría de un acto impúblico, de investigación”, declaró a Metro.

“Si se eliminan puntos de esta enmienda para saber el porqué, no sería por narcotráfico, ni por terrorismo”, dijo el abogado, quedando solo corrupción, aunque aclaró que no puede asegurarlo. Comentó que en el país este tipo de cancelación de visado  ha ocurrido con anterioridad con funcionarios, exfuncionarios y militares y que generalmente ocurre por vincularse los afectados con escándalos públicos ligados a alegada corrupción o narcotráfico.

“Específicamente de corrupción en la administración pública”, añadió.

Descarta los otros motivos
Hasta el momento las especulaciones más socorridas en la opinión pública giran en torno a las supuestas represalias por la posición de Rosario frente a la nacionalidad de personas nacidas en el país, descendientes de inmigrantes irregulares, y el diferendo entre él y el embajador James W. Brewster sobre la participación de Estados Unidos como observador en las elecciones generales del 15 de mayo.

Sin embargo, Simón Polanco dudó que la sanción haya sido por los desplantes de Rosario al embajador Brewster, ni por venganza. Tampoco favoreció la idea surgida en esta semana, de que obedeció a la elección de una compañía determinada para la contratación de equipos y servicios para las elecciones.

Indicó que si fuera por esas causas Estados Unidos estaría involucrándose en un asunto interno, ya que, en el caso de los descendientes de extranjeros, República Dominicana decide sus políticas migratorias y eso no depende de Roberto Rosario, ya que él no dictó la sentencia 168-13, del Tribunal Constitucional.

Apuntó que si el motivo de la cancelación de los visados del presidente de la JCE tuviera alguno de estos motivos, la medida habría afectado a todos los jueces del Tribunal Constitucional, excepto  a los que votaron en contra.

“No puede ser por esa causa porque Roberto Rosario y la JCE no dirigen las políticas públicas de migración; entonces,  de ser así, al ministro de Interior y Policía, al Presidente de la República y al (director) de migración les hubiesen cancelado la visa también”, consideró Simón Polanco.

“Roberto y la Cancillería lo sabían”

El abogado apuntó que en la información que maneja, Roberto Rosario sabía que la visa había sido cancelada, porque la Embajada de Estados Unidos ya lo había tramitado por la vía de Cancillería dominicana.

“La cónsul general le visitó para hacérselo saber oficialmente, pero ya él lo sabía, por lo que Roberto Rosario lo que hizo fue sacar la información alante para convertirse en víctima sin serlo”, dijo.

Consideró que toda la especulación sobre el motivo real de esta decisión se ha debido a que el Estado dominicano no  quiso dar una explicación cuando la institución y el canciller Miguel Vargas conocen las causas.
“República Dominicana requiere y me parece adecuado, que el Estado le dé una explicación de por qué ocurrió esto, si el trámite se hizo por la vía correspondiente”, manifestó el jurista.

Ahora bien, consideró la cancelación tan “abrupta” de ambas visas –porque Rosario aun sigue en sus funciones y la Ley dice que estas se mantienen hasta que el Senado lo sustituya aunque haya pasado el período– llama bastante la atención, sobre todo por el “hermetismo” que la Cancillería ha mantenido sobre el tema.

Aunque el profesional del derecho entiende que la citada sección de la Ley de Migración estadounidense especifica las causas posibles por las que el Departamento de Estado tomó esa decisión, insiste en que la Cancillería debe dar una explicación al país, porque la embajada del país norteño no tiene que rendir explicaciones más que a su Gobierno.

Así lo dijo:

“La Embajada de EE.UU. lo había tramitado por la vía de Cancillería”. Cándico Simón Polanco, abogado