Expertos en medio ambiente coincidieron en afirmar que la construcción de una gran planta depuradora de aguas residuales, en la franja norte del Gran Santo Domingo, constituye el paso más importante que el presidente de la República, Danilo Medina, ha dado en materia de protección al medio ambiente urbano.

Consideran que el inicio de esta obra, con capacidad para tratar las aguas sanitarias generadas por unas 450 mil personas residentes en 24 importantes sectores de la referida demarcación, es la decisión más trascendental que en materia ambiental el país ha tomado en los últimos 20 años.

“Los dominicanos debemos admitir que el principal problema ambiental de hoy día es la severa contaminación cloacal de nuestras aguas superficiales y subterráneas por la ausencia de adecuados sistemas de alcantarillados sanitarios y plantas de tratamiento”, expresó el geólogo y ambientalista Osiris de León.

Durante los últimos 15 años el experto ambientalista ha estado insistiendo públicamente, a través de los medios de comunicación, a través de múltiples conferencias dictadas en universidades del país, en foros científicos internacionales y en publicaciones científicas internacionales, en la urgente necesidad de construcción de alcantarillados sanitarios y plantas de tratamiento de aguas servidas.

Afirma que con eso se evitaría que los desechos sanitarios residenciales del Gran Santo Domingo sigan siendo descargados de manera directa, sin tratamiento alguno, hacia las aguas subterráneas, hacia los cauces de los ríos Ozama, Isabela y Haina y hacia el mar Caribe.

Osiris de León dijo que la falta de alcantarillados sanitarios y plantas depuradoras de aguas residuales es lo que más ha degradado la calidad de las aguas superficiales y subterráneas, y al mismo tiempo es la principal causa de la multiplicación de las enfermedades gastrointestinales fruto de la proliferación de bacterias fecales hidrotransmisibles como Echerichia coli, Enterobacter, Citrobacter, Klebsiella, Salmonella, entre otros.