Durante los últimos tres años, República Dominicana se ha convertido en uno de los principales destinos de los venezolanos que, cansados de la crisis política de su país, intentan probar suerte en otro suelo.
Para Diana Santaguiliana no fue fácil dejar su tierra natal; llegó a República Dominicana hace dos años con sueños por cumplir, pero también trajo en sus maletas un mar de preocupaciones por la tierra que hace 29 años le vio nacer.

“Es complicado, tanto salir, como tomar la decisión de quedarse. Es difícil comenzar una vida desde cero fuera de tu tierra viendo cómo tu país se destroza, se hunde; y tus seres queridos, tu familia, antiguos compañeros de trabajo, todos pasando por tantas vicisitudes”, cuenta a Metro esta joven egresada de la carrera Comunicación Social.

Ella es una entre los más de “50 mil venezolanos no registrados” (dato extraoficial) que actualmente residen en esta isla del Caribe.  Cuenta que con frecuencia se encuentra con compatriotas que por sus historias le producen un doble sentimiento: admiración y pena.

“Cada vez me encuentro a más y más venezolanos llegando, en condiciones que dan pena y admiración. Por ejemplo, un ingeniero con la capacidad que tiene y que no le importa estar vendiendo agua en las calles de Santo Domingo. Estamos hablando de una diáspora calificada intelectualmente; con doctorados, con maestría, con título en mano”, detalla.

Diana cita un estudio realizado en la Universidad Central de Venezuela, realizado por el sociólogo Tomás Báez, que indica en los últimos diez años 1.7 millones de venezolanos se han visto en la necesidad de dejar su país. Además agradece la hospitalidad de este país.

“República Dominicana es un pueblo que nos hace sentir como en casa. Un pueblo que nos da esa palmadita en la espalda porque comprende por lo que estamos pasando, que nos apoya en este momento tan difícil”, resalta Diana, quien ansía una Venezuela en paz con una oposición que elabore verdaderas estrategias para la solución de la problemática política actual.

Los venezolanos, según Diana, no eran asiduos a dejar sus tierras. “El venezolano nunca había estado acostumbrado a emigrar. Siempre ha sido Venezuela un país receptor de inmigrantes. Esta nueva generación que está saliendo está aprendiendo lo que es apoyarse fuera de su país, respetar las reglas y ser siempre agradecidos del país que nos está recibiendo”, enfatiza.

Pero esta joven comunicadora no es la única que lamenta la crisis política actual de Venezuela; también Romel Romero, quien llegó a República Dominicana hace un año.  

Romero, abogado que trabaja en el país como entrenador personal, define como “crítica” la situación del país petrolero de América. Piensa con frecuencia en su familia y en sus paisanos que viven esta situación de escasez y calamidad.

“Como venezolano piensas en el bien de tus paisanos; en la gente que está pasándola tan mal allá, pero también en la gente que no puede salir del país, porque no todo el mundo puede hoy en día salir de Venezuela”, cuenta Romero, quien mantiene viva la esperanza de que su país vuelva a ser la potencia de Latinoamérica, la Venezuela próspera de los años 60 y 70.

Aunque para gran parte de venezolanos, residentes en Santo Domingo y otros todavía en Venezuela, la solución es destituir al presidente actual Nicolás Maduro, mediante un referendo revocatorio (solicitud de la oposición para dar por terminado el mandato de un representante de gobierno), para Romero el arreglo del conflicto debe ser otro.

“Yo pienso que quitar a Maduro no es la solución, ya que el problema de Venezuela no es solamente Maduro. A los venezolanos que votaron por Chávez y por él hay que reeducarlos, porque es un problema de educación y de saber elegir a sus candidatos. Se trata de saber votar. La gente vota por quien se ve más agradable en la foto, o quien le cae mejor, o quien tiene menos cara de ladrón y no es así”, subraya en declaraciones a Metro.

A diferencia de Romero, Diana cree que la solución es quitar a Maduro. “Considero que ya basta de este sistema. Se ha demostrado la incompetencia del máximo líder político de Venezuela”.

A juicio de esta residente en República Dominicana “ya cuando definitivamente tú tienes un tiempo prudente se demuestra que no tienes competencia, que no tienes actitudes ni aptitudes. Y se confirma en que el 96 % (según encuesta de Data Análisis) de las familias venezolanas asegura que su vida ha empeorado en dos años. ¿Qué más se puede decir? Eso es para tomar responsabilidad y renunciar. Él mismo – Nicolás Maduro- tiene que tomar ya la determinación”.

Datos que demuestran el rechazo que siente la población hacia Nicolás Maduro

La firma encuestadora Data Análisis arroja datos interesantes sobre la aprobación del presidente Maduro entre los venezolanos. Entre esos, que el 56 % de los jóvenes de esta República Bolivariana desean irse del país, así sea a limpiar pisos o vender agua en las calles.

Según un análisis de la referida organización, siete de cada 10 venezolanos quiere la salida de Nicolás Maduro del gobierno, a quien estudios recientes le atribuyen un 26.8 de aprobación, es decir, un 73.2 de desaprobación.

A finales de marzo de este año, declara Luis Vicente León, presidente de Data Análisis, un 63.6% de los encuestados cree que este debe ser el año en que Maduro deje de gobernar.

Un testimonio desde Venezuela

Más cerca de este panorama de escasez de productos básicos, recesión económica e inflación, se encuentra el también venezolano Jesús Carvalho. “La situación la podría definir en una palabra: insostenible”, dice.

La principal preocupación de Carvalho es la violencia de que son víctima los venezolanos mientras hacen largas filas para adquirir productos básicos como leche, harina y papel de baño.

“Mucha gente ya no hace colas por la inseguridad, no sólo porque te roben los productos después de conseguirlos sino porque pueden incluso llegar a quitarte la vida. Sea porque te les adelantes en la cola siendo más vivo o por negarte a entregarlos”, cuenta este técnico en operaciones de un consorcio, quien dice además que prefieren adquirir los productos que necesitan a través de intercambio con conocidos o vía internet.

Otros destinos a los que se van los venezolanos, dice Carvalho a partir de la experiencia de sus amigos, son Panamá, Ecuador, Chile, Portugal, Argentina y Alemania.

“Un pote de leche para niños en las calles lo consigues en 6,000 bolívares, que antes era máximo a 1,500 bolívares (…) La respuesta para muchos venezolanos en vista de estas cosas es no seguir más en nuestro querido, bello y hermoso país qué aunque lo tenga todo no tiene calidad de vida y ahora menos más con tanta escasez”, explica.

El éxodo de venezolanos hacia República Dominicana pareciera no detenerse. Mientras tanto, en el país de la Isla Margarita, la música llanera y del poeta Andrés Bello, las protestas continúan y el sentimiento de frustración e inconformidad se acrecienta.

Polémica

En Venezuela “están todos locos” y Nicolás  Maduro está “loco como una cabra” Pepe Mujica, expresidente de Uruguay y considerado aliado político del gobierno de Maduro.

Asumió el reto de estar lejos

“Es difícil comenzar una vida desde cero fuera de tu tierra viendo como tu país se destroza,se hunde”.
Diana Santaguiliana, comunicadora social venezolana residente en República Dominicana.

En estado de inseguridad

“Mucha gente ya no hace colas por la inseguridad, no sólo porque te roben los productos después de conseguirlos sino porque pueden incluso llegar a quitarte la vida”. Jesús Carvalho, técnico en operaciones que reside actualmente en Venezuela.

No se olvida de los suyos

“Piensas en la gente que está pasándola tan mal allá pero también en la gente que no puede salir del país”. Romel Romero, abogado y entrenador venezolano residente en República Dominicana.