El papa Francisco casi tiene un percance al subir al avión de una aerolínea estadounidense para trasladarse hacia Filadelfia, el último destino de su gira.

Mientras abordaba el avión parecía que todo estaba en contra de él, el viento, un portafolio y su cansancio le hicieron pasar un mal rato.

Conforme el pontífice iba subiendo las escaleras su capa se interpuso entre sus pasos y le hizo dar varios pasos en falso.

Sin saber si ayudarlo o no, la gente que lo esperaba abordo del avión lo miraba con preocupación.

Ya arriba del avión el Papa envió una sonrisa a todos lo que lo despedían, como si nada hubiera pasado.