El nuevo arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta, seguirá con la misión del "instaurar el reino de Dios, que es último plan pastoral", según informó en su toma de posición en sustitución del Nicolás de Jesús López Rodríguez.

"El gran desafío es dar continuidad a la misión de la iglesia. Sabemos que esta iglesia particular se está trabajando muy fuertemente por la instauración de reino de Dios", indicó.

Otro desafío, manifestó, es sustituir a una persona como Nicolás de Jesús López Rodríguez. "Todo el mundo sabe la capacidad y la fortaleza de su persona y sobre la entrega personal a su ministerio".

Para la misión evangelizadora Ozoria Acosta se unirá a los obispos auxiliares, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas... "Me uniré a todos los agentes de pastoral en ese trabajo de comunión y participación que conlleva la responsabilidad en la misión".

MISIÓN

"...Y por supuesto, al obispo como pastor se le encomienda tres cosas: Pastorear la ovejas, enseñar y santificar". 

"Gracias por su presencia, cuento con sus oraciones y ustedes cuenten con mis oraciones", finalizó.

BIOGRAFÍA

Monseñor Francisco  Ozoria Acosta nació en Nagua, María Trinidad Sánchez, el 10 de octubre de 1951. Realizó  sus estudios básicos en la Escuelas Primarias de Payita y Mercedes Bello, de Nagua. Hizo sus estudios secundarios en el Seminario Menor San Pío X, de Licey al Medio – Santiago, donde ingresó el 30 de septiembre de 1967. Cursó los estudios filosóficos en la Pontificia Universidad Madre y Maestra de Santiago de los Caballeros; y los estudios teológicos en el Pontificio Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino, Santo Domingo.

Fue ordenado sacerdote el 2 de septiembre de 1978, y destinado a trabajar en la Pastoral Vocacional de San Francisco de Macorís, Director de la Obra Diocesana de las Vocaciones Sacerdotales,  Vice-rector y Formador del Seminario Menor Santo Cura de Ars, La Vega (1978-1981). Nombrado Párroco de la Parroquia María Madre de la Iglesia, en San Francisco de Macorís (1981-1988), y Vicario de Pastoral; fue también Párroco de: San José la Bomba de Cenoví, San Juan Bautista de Pimentel y de la Catedral Santa Ana.

En 1988 fue enviado a Roma para hacer una especialidad en Teología Pastoral en la Pontificia Universidad Lateranense. Al regreso de Roma (1990) fue destinado al Pontificio Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino como Formador y Profesor de Teología Pastoral. Desde el 1992 fue párroco de las parroquias Santísima Trinidad  (Nagua) y San Francisco de Asís de “El Factor” (Nagua) y de Santiago Apóstol de Arroyo al Medio.

El 1° de febrero de 1997, al crearse la Diócesis de San Pedro de Macorís, fue nombrado por el Papa Juan Pablo II como su primer Obispo. Recibió la ordenación episcopal el 15 de marzo del mismo año, y en la misma celebración tomó posesión canónica de su Diócesis.