El escenario previo a las elecciones de 2016 perfila un sistema político concentrado en dos grandes bloques, dejando atrás los tiempos en que tres organizaciones se repartían el poder. Según un especialista, los polos PLD-PRM se prolongarán más allá de 2020.

Con la adhesión del emblemático Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a las aspiraciones continuistas de Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el recién refundado Partido Revolucionario Moderno (PRM) se erige como centro hegemónico de la oposición.

Pero, más que eso: esta entidad, reforzada con una escisión del partido blanco, conforma con el oficialismo una polaridad electoral en República Dominicana, que ya se había roto cuando la escuadra morada se sumó a la hegemonía que mantenían blancos y coloraos.

En el año 2000 ganó las elecciones el perredeísta Hipólito Mejía (hoy perremeísta), con casi 50% de los votos, quedando casi iguales  a 25% Joaquín Balaguer, líder del colorao Partido Reformista Social Cristiano y el hoy presidente Danilo Medina. Pero desde entonces el PRSC muestra un deterioro progresivo de su desempeño en las urnas y de sus cuotas de poder.

En cambio, el PRD de Miguel Vargas, viene disminuido y no podrá volver a encabezar alianzas, a opinión del politólogo Belarminio Ramírez. “De ser un partido mayoritario va a pasar a minoritario, podrá entrar a alguno de los frentes, pero no encabezar; cuando esos procesos se incian eso no tiene vuelta atrás”, sostiene.

Sistema de doble vuelta
Ramírez explica que es el sistema electoral el que marca al sistema político. En otras palabras, el método de elección presidencial con mayoría absoluta o con doble vuelta, que opera desde 1996, conlleva a polarizar las opciones políticas.

“Dondequiera que se establece el sistema de mayoría de 50 más uno eso conduce a un bipartidismo, conduce a que todas las alternativas se nucleen alrededor de dos candidaturas, eso prácticamente genera una polarización. Eso es lo que viene en 2016, en 2020 y en 2024, mientras permanezca ese sistema lectoral”, sostiene.

Para continuar con Danilo Medina en el poder, el PLD mantiene casi intacto su Bloque Progresista, con algunas fugas como la de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), pero su mayor aval reside en los altos índices de popularidad que le atribuyen distintas encuestas nacionales e internacionales. Por otra parte, el PRM ha quedado al frente de la Convergencia por un Mejor País, que aglutina a organizaciones con figuras de la izquierda, como el partido Frente Amplio.

Pero más que PLD-PRM, los proyectos de Medina y Luis Abinader polarizarán el escenario político dominicano, plantea Ramírez, estratega electoral de militancia reformista, ligado desde hace varias elecciones a las lides peledeístas.

Entiende que para 2016, Abinader no representa peligro para Medina, que se configura como un líder en la etapa de madurez. Pero es el tiempo de Abinader afianzar su liderazgo, con el que nucleará las expectativas de la oposición política.

“Se va a convertir en el líder de la oposición, todos los que lo apoyen estarán endosando el posicionamiento, será el líder de la oposición durante más de una década”.
Pero en la boleta de 2016 hay más que Medina y Abinader. Hay, por ejemplo, Guillermo Moreno, de Alianza País. Y hay, sobre todo, la esperanza de un sector de la ciudadanía en una fuerza alternativa que desdiga en el ejercicio del poder el accionar de los partidos tradicionales. Para Ramírez eso no será posible por el momento.

“Esa posibilidad estuvo siempre y cuando los candidatos hubiesen sido Leonel (Fernández, PLD) Hipólito (Mejía, PRM y (del PRD, Miguel) Vargas Maldonado”, pero con la actual configuración electoral, “Luis Abinader va a absorber a Guillermo Moreno (de Alianza País) y no deja espacio para que Minou (Tavarez Mirabal, de Opción Democrática) pueda posicionarse tampoco”.

Contrario a tiempos pasados, esta polaridad no implica extremos ideológicos, sostiene Ramírez. “Ambos productos políticos lo que están tratantando es de posicionarse en el centro de la sociedad (...) Pero aquí no entra ni izquierda ni derecha, ni extremo, ni nada”. 

El PRD
Su rendimiento electoral:
En las elecciones del 2000 obtuvo el 49.87% de los votos, alcanzando la Presidencia de la República, para bajar en 2004 a 33.66% y perder las elecciones. En 2008 alcanzó 40.48% y volvió a subir en 2012 con 46.95%, pero sin obtener la silla presidencial.
Sin embargo, en las congresionales pasó de contar con 29 de 32 senadores y 73 de 150 diputados en 2002 a seis de 32 senadores y 43 de 178 diputados en 2006. En 2010, para abrir el período vigente, no logró senadurías y obtuvo 75 de 190 diputados, que ahora quedaron dividos con la fuga hacia el PRM.

Danilo Medina
Economista y químico. Presidente desde 2012 y aspirante a la reelección por el PLD.

El PRSC
Su rendimiento electoral
En los comicios de 2000 consiguió el 24.6% de los votos, para bajar bruscamente en 2004 a 8.65% y a un humillante 4.59% en 2008. Ya en 2012, no llevó candidato a la Presidencia y se alió al PLD.
Para el Congreso, obtuvo dos senadores y 36 diputados en 2002, en 2006 logró cuatro senadores y 39 diputados, gracias a la “Alianza Rosada”, que firmó con el PRD. En 2010, sólo obtuvo un senador y tres diputados.

Luis Abinader
Economista y empresario, excandidato a la vicepresidencia por el PRD y ahora candidato del PRM.