El tiempo apremia y diversos sectores empujan con fuerza hacia la aprobación de las reformas políticas con las que, luego de muchas presiones, el presidente Danilo Medina se volvió a comprometer.

A un mes y cuatro días de que el Gobierno enfrente cambios producto de una nueva gestión, algunos especialistas en política creen necesario aprobar de inmediato las tan mencionadas leyes de Responsabilidad Fiscal, Partidos Políticos, Electoral y de Institucionalidad, que organizó – la semana pasada- en cuatro pilares Rafael Blanco Canto, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP).

A juicio de Cándido Mercedes, directivo del movimiento cívico no partidista Participación Ciudadana, si el presidente Danilo Medina “aprobó en diez días una modificación constitucional” también puede, previo al 16 de agosto, hacer los aprestos para que se aprueben las referidas leyes.

“Aquí se reformó La Constitución en diez días. Para la Ley de Partidos Políticos tenemos la que propuso la Junta Central Electoral (JCE), que es la mejor; eso nada más hay que darle dos toquecitos y ya”, subraya Mercedes, quien trae de un pasado cercano el acuerdo que Danilo Medina firmó con el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y monseñor Agripino Núñez Collado comprometiéndose a que en diciembre del 2012 (primer año de su primera gestión gubernamental) la Ley de Partidos Políticos ya habría sido aprobada.

El sociólogo afirma que “los partidos políticos no quieren que los controlen; los que están arriba se les olvida que volverán a estar abajo”, dijo, para agregar que las organizaciones políticas reciben subvención estatal y también aportes del sector privado sin ningún tipo de fiscalización.

“Por más democracia y un Estado de derecho

Sobre la pieza electoral, Mercedes, hace referencia a lo que él llama “un gran problema: la desconfianza” y sugiere que para recuperar esa confianza perdida “lo primero que tenemos que hacer es elegir miembros de las altas cortes que sean potables para toda la sociedad, que nadie pueda decir nada negativo sobre ellos; que sean gente honorable”.

“Esta sociedad tiene que hacer un pacto político, social, institucional por más democracia, por un verdadero estado de derecho”, resalta.

La politóloga Rosario Espinal coincide con Mercedes; sin embargo, agrega otros elementos y advierte un riesgo.

“A prácticamente un mes del 16 de agosto, es difícil que se aprueben nuevas leyes que requieren cierto acuerdo. Aclaro, cierto acuerdo, no consenso, porque el consenso es imposible en temas tan controversiales como la Ley Electoral y la Ley de Partidos, donde difieren los intereses de los distintos actores políticos”, puntualiza esta catedrática.

“El riesgo es que después del 16 de agosto se alarguen las discusiones y pase mucho tiempo sin aprobar importantes leyes pendientes, como ocurrió en el pasado”, agrega Rosario, quien recomienda avanzar esos temas en las próximas semanas.

Espinal sostiene que “en República Dominicana se habla mucho de consenso y de pactos pero no se avanza porque el Gobierno tiene mucho poder, mientras la oposición política y las fuerzas sociales son débiles y están disgregadas”.

Las consideraciones del estratega en comunicación política y asuntos públicos José Carlos Nazario siguen la misma línea de Espinal, en cuanto a avanzar estos temas pendientes.

Sistema político y electoral “desgastados”

“Entiendo que debe ser ahora, debido a que esas aprobaciones zanjan una serie de fricciones y tensiones que son el resultado de algunas características del proceso electoral. Creo que entrar en un ciclo gubernamental distinto con esas deudas sería un sinsentido (…) el sistema de partidos y el sistema electoral dominicano entraron en un desgaste que yo pienso hay que atender lo más pronto posible”, considera.

Nazario, además, expresa que “si se tiene ahora mismo un Congreso saliente que podría dejar, como quien dice, preparado todo el camino para que ese sistema tenga nuevo oxígeno, yo no veo ninguna razón para que no se apruebe”.  

Para Servio Tulio Castaños Guzmán, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), se trata de un tema que hay que ver por etapas.

“Hay una primera etapa, que tiene que ver con lo que sería eventualmente la elección de las altas cortes y otra tiene que ver con las reformas institucionales, ahí se incluye la Ley de Partidos, la Reforma Electoral. El CONEP lo que está planteando es que se dé esa reforma pero sobre la base de que participen todos los sectores”, expresa.

Castaños Guzmán considera que para poder aprobar una ley de esa naturaleza hay que contar con la participación de todos los partidos de oposición. “Es un proceso que hay que iniciar, pero de ahí a que sea ahora o después del 16 de agosto, eso lo determinarán las circunstancias. Lo importante es que participen todos los sectores”.  Mientras todos debaten sobre estos temas, queda en manos de los miembros del Congreso Nacional responder a la pregunta en principio planteada. Y las reformas... ¿Para cuándo?

Pertinencia

“Aquí se reformó La Constitución en diez días. Para la Ley de Partidos Políticos tenemos la que propuso la Junta Central Electoral (JCE), que es la mejor; eso nada más hay que darle dos toquecitos y ya”
Cándido Mercedes, directivo de Participación Ciudadana.

Riesgo de postergalo

“A prácticamente un mes del 16 de agosto, es difícil que se aprueben nuevas leyes que requieren cierto acuerdo. El riesgo es que después del 16 de agosto se alarguen las discusiones y pase mucho tiempo sin aprobar importantes leyes pendientes”. Rosario Espinla, politóloga.

Lo antes posible

“Entrar en un ciclo gubernamental distinto con esas deudas sería un sinsentido.El sistema de partidos y electoral dominicano entraron en un desgaste que hay que atender lo más pronto posible”. José Carlos Nazario, estratega en comunicación, política y asuntos públicos.

Un proceso gradual

“Tenemos que ver esto como etapas; hay una primera etapa, que tiene que ver con lo que sería eventualmente la elección de las altas cortes y otra tiene que ver con las reformas institucionales”. Servio Tulio Castaños Guzmán, abogado.