La pizza es probablemente uno de los platos más famosos del mundo. Es conocida como una especialidad italiana, pero hay documentos que testifican que similares tipos de comida se preparaban desde la época neolítica.

Aún hoy en día se discuten los orígenes, la proveniencia geográfica y la etimología de su nombre. Ya en la Antigüedad, pueblos como el egipcio, el romano o el griego utilizaban masas muy parecidas a la usada para hacer la pizza.

La palabra “pizza” aparece por primera vez en 997 AC en Gaeta y la historia dice que “el arrendatario de ciertas propiedades tiene que dar al obispo de Gaeta ‘duodecim pizze’ [‘doce pizzas’] cada día de Navidad, y otras doce cada domingo de Pascua” según explica el portal restauranterosini.com.

Aunque no es sencillo llegar a una conclusión concreta sobre la etimología de esta palabra, se cree que podría tener la raíz del griego antiguo, latín tardío o alto alemán antiguo. Sin embargo, lo que sí se sabe es que este plato ha estado presente en varias culturas.

Conocida como el plato de los pobres en Italia, hasta alrededor de 1830, la pizza se vendía en puestos al aire libre y fuera de las “pizzerías”. Una gran cantidad de estas aún mantienen esta antigua tradición.

Las mejores pizzas se suelen relacionar con la ciudad de Nápoles, probablemente debido a una de las pizzas más famosas del mundo, Margherita, la cual tuvo su origen  por primera vez en esta ciudad.

Este nuevo invento fue hecho especialmente para el rey y la reina italiana, Umberto I y Margherita. El chef de la Pizzeria Port’Alba, considerada como la pizzería más antigua de la ciudad, quiso impresionar a los reyes con su nueva creación, a la cual dio el nombre de “Pizza Margherita”, en honor a la reina.

Es una pizza con guarnición de tomates, queso mozzarella y albahaca que representan los colores de la bandera italiana.

Los puristas de la famosa pizzería Da Michele, en Via C. Sersale (fundada en 1870) consideran que solo hay dos verdaderas pizzas –la Marinara y la Margherita– y esas dos son las únicas  que sirven. Estas dos pizzas “puras” hoy son las preferidas por muchos italianos.

La diferencia entre ellas es que la Marinara es más antigua y tiene un relleno de tomate, orégano, ajo y aceite de oliva extra virgen. La Margherita es más simple, lleva tomates, queso mozzarella y albahaca.

Como hemos dicho, ya sabemos el origen del nombre de Margherita, y el nombre de otra pizza, la Marinara obtuvo su nombre porque era tradicionalmente la comida preparada por “la marinera”, la esposa del marinero, para su esposo a su regreso de los viajes de pesca en la bahía de Nápoles.

La asociación Associazione Verace Pizza Napoletana (La asociación  de la verdadera pizza napolitana), fundada en 1984, estableció unas reglas muy específicas que se deben seguir para la confección de una auténtica pizza napolitana.

Las reglas incluyen que la pizza debe ser preparada en un horno de cúpula; que la base debe ser hecha a mano y no debe ser enrollada con un alfiler o preparada por cualquier medio mecánico y que la pizza no debe superar 35 centímetros de diámetro.

Asimismo, la Asociación también selecciona pizzerías en todo el mundo para producir y difundir la filosofía de la pizza y el método napolitano.

En Barcelona, en el restaurante Italiano Pizzeria Braseria Steakhouse Rossini se preparan cuidadosamente las pizzas para mantener su sabor único.

Datos curiosos

Según el diccionario etimológico de Zanichelli la palabra “pizzo” procede de Alemania. En el antiguo alemán “bizzopizzo” significaba “mordisco”, “trozo de pan”. En el siglo XII “pizzo” se convierte en “pizza” e indica “un pequeño pan redondo y tierno”, típico de los pueblos lombardos.

En el siglo III dC, la primera historia de Roma, escrita por Catón el Viejo, menciona una “masa redonda aderezada con aceite de oliva, hierbas y miel, horneada sobre piedras”. Se han encontrado posteriores evidencias que datan del 79 dC en los restos de Pompeya.

Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz tiendas con una gran similitud a una pizzería moderna.

En 1738 empezaron a producir pizzas para llevar y en 1830 se expandieron a una especie de pizzería-restaurante ,con mesas y camareros. Hoy sirven pizza bajo las mismas premisas.

La pizza de Nápoles es famosa, y ya en 1830 el escritor Alexandre Dumas la describió en su novela Le corricolo.

Dumas describe la pobreza de la gente que habita la ciudad, a los que denomina “lazzaroni” y describe cómo esa gente humilde desayuna, almuerza y cena un pan plano al que añaden diversos ingredientes.

En México, se han creado también variantes a la pizza como la pizza “mexicana” que además de los ingredientes básicos se le agrega chile jalapeño y algunas veces frijol y aguacate.