El portavoz del partido republicano Paul Ryan pareció estar animando a una posible revolución en la convención nacional del próximo mes, a finales de julio, dejando en claro que no iba a tratar de detener cualquier rebelión contra Donald Trump por parte de los delegados en Cleveland. A pesar de que Trump ya ha alcanzado el número de votos necesarios para convertirse en el candidato del GOP, los delegados todavía tienen que elegir formalmente a su candidato.

La incertidumbre sobre la idoneidad de Trump por la candidatura republicana surgió después de que el magnate de bienes raíces consternara a muchos colegas con su reacción a la matanza en el club gay en Orlando. Brandon Rottinghaus, profesor asociado del departamento de ciencias políticas en la Universidad de Houston, EEUU, analiza la noticia.

Hay conversaciones sobre una posible revuelta que podría mostrar a un candidato alternativo elegido en la convención nacional del próximo mes. ¿Podría esto suceder?

- Hay muy pocas posibilidades de que los republicanos vayan a cambiar de nominado ahora, ya que los votantes se rebelarían y sólo alimentaría el argumento de Trump que el sistema está amañado. Necesitan control de daños, no más caos.
 
¿Cuáles son las principales preocupaciones de los republicanos?
- La preocupación más seria para los republicanos es el daño que Trump podría hacer para quitar votos en la carrera. El equilibrio de fuerzas en el Senado está en juego y los demócratas podrían tener un aumento en la cámara si Trump sigue alienando a los votantes indecisos y dañando la marca del partido republicano.

¿Si los republicanos todavía deciden cambiar de nominado, podría Paul Ryan ser un rival fuerte para Clinton?

- Ryan sería un formidable candidato, podía unificar al partido de una manera que Trump no puede. El cambio sería difícil para el partido pero la ventaja sería que probablemente le daría una probabilidad a los republicanos de un impulso.

Si a Trump se le niega la candidatura republicana, ¿se uniría a la carrera como independiente?

- Podría tratar de correr como independiente, pero sus perspectivas serían bastante delgadas. La dificultad estructural de conseguir estar en la papeleta de los Estados es bastante difícil, más difícil por la falta general de organización en la estructura de la campaña de Trump.