El Parque Zoológico Nacional, Arquitecto Manuel Valverde Podestá, con 41 años de funcionamiento, persiste como una opción económica y educativa e integradora de entretenimiento, pero la escasez de recursos y de un nuevo impulso estratégico le impiden dar el próximo paso que le exigen los tiempos.

Su limitación es tal que no ha podido adquirir un elefante ni una jirafa, dos de los animales más atractivos de un parque zoológico.

“Con lo poco que recibimos, hacemos mucho”, manifestó Patricia Toribio, directora del Parque Zoológico Nacional, quien califica el presupuesto de insuficiente para un área de un millón 200 mil metros cuadrados, donde hay más de mil animales.

Hacer el recorrido en tren y conocer animales tan curiosos, como exóticos e interesantes, en compañía de guías adiestrados, representan atractivos dignos de una visita en cualquier fin de semana o de incluir en las actividades de verano. Son atracciones que la institución trata de preservar en óptimas condiciones, aunque luzca una tarea cuesta arriba, según Toribio.

“Recibimos RD$57 millones al año, más RD$15 millones que hacemos de las entradas, y con eso es que pagamos empleados, comida para los animales, arreglos de instalaciones, gasolina y limpieza”, detalló Toribio a Metro. Recalcó que esos fondos no cubren todos los gastos.

El Zoodom cuenta con 200 empleados, lo que a juicio de la funcionaria resulta también deficitario para un área tan grande.

Durante la visita de Metro a este parque, la limpieza y la orientación a los visitantes revelaban cuidado en la organización, pero hay necesidades que para quienes día a día cuidan los a los animales y trabajan en el zoológico deben ser cubiertas con carácter urgente.

Una cañada

La directora dice que en el tiempo que lleva en el parque, que pasa de cinco años, aún persisten retos no superados. Uno de ellos tiene que ver con el drenaje, no del parque, sino de su entorno. Se quejó de que una cañada del sector Arrollo Hondo y zonas aledañas arrastra toda la basura que arrojan en ella los moradores y, como este es un país en el que llueve con frecuencia, las lluvias hacen circular todos esos desperdicios y aguas pútridas por el zoológico, por donde pasa el desagüe.

“Esto nos pone con las manos en la cabeza y tenemos que ponernos a recoger basura”, indicó Toribio.

Otro reto al que se han tenido que enfrentar durante su gestión es el educar a las personas. Cuenta que ha sido una lucha quitarles de la cabeza a los visitantes que en el zoológico no se les da piña a los leones.

“Muchos han ido aprendiendo y con los guías siempre les estamos explicando a los visitantes, vamos a colegio y escuelas para dar charlas educativas, llevamos algunas de las especies que tenemos y ahí educamos a los niños”.

Con pesar contó la historia de un cocodrilo que murió porque las personas le lanzaban botellas de agua para que este se asomara y el cocodrilo se comía ese plástico. El reptil fue disecado y expuesto al público para enseñar porqué murió, como muestra de las cosas que no deben hacer al visitar el parque.

Un parque más seguro

A pesar de algunos obstáculos no superados, la directora de Zoodom destacó que en lo que tiene de gestión, hoy hay más seguridad. Además, “ya tenemos áreas de reciclaje, acabamos de cerrar un acuerdo con una fundación que ayudará con el asunto de la basura que cae cuando llueve”, comentó

Destacó que cuando recibió el zoológico no había un plan de colección, algo que debe tener un zoológico, para tener claro la cantidad de animales que puede mantener y no dispersar sus esfuerzos y recursos. “Tenemos, tal vez, más especies de animales y menos ejemplares”, apuntó.

Dijo que antes tenían muchos animales, “pero ¿para qué quieres mucho de una especie si puedes tener de otras especies? En eso es que nos hemos enfocado”.

Destacó que algunas personas se quejan de que hay áreas que están vacías, pero sostiene que, además de que el terreno es muy grande, debe fijarse la cantidad de animales que debe tener cada área, para que el movimiento sea el correcto.

Zoológico y sus especies

Antes tenían 90 especies y ahora, según datos de su directora tienen 115, “una cantidad de ejemplares manejable”, afirma. Entre ellas, hay algunas en peligro de extinsión, como el Gavilán de la Hispaniola, la Cotorras y los Pericos, el Solenodonte y la Iguana Ricord. Entrre las de origen foráneo tienen el Casuario y el Ocelote.

Historia del Zoodom

Se fundó el 10 de julio de 1975, por lo que acaba de cumplir 41 años, y durante esas cuatro décadas ha experimentado avances, retrocesos y las escasas visitas de los dominicanos.

Su administración actual está enfocada en educar a los visitantes con trabajos educativos, culturales y actividades en los colegios.

En su aniversario, el pasado 10 de julio de este año, recibió a 6 mil 700 personas que se dispusieron a visitar y aprender durante todo un día de aventura con guías entrenados.

El costo de la entrada ha sido modificado: los adultos pagan RD$150 y los niños RD$100. Esto incluye el recorrido en el tren hasta el serpentario.

En el interior, hay otras atracciones que llevan un costo adicional.

Si los pequeños desean montar en los ponis, el pago es inferior a los RD$50. Ingresar a una pequeña granja, donde se entra en contacto con los animales de la vida diaria, también tiene un precio de RD$30.