Tres factores son críticos en la última semana: ¿cuántos votos fueron emitidos en las votaciones anticipadas después de que el FBI indicara que estaban examinando más mensajes de correo electrónico con respecto a Clinton, pero antes de que declararan que nada importante fue encontrado? ¿Cuántos votantes afroamericanos irán a las urnas, especialmente en Carolina del Norte? Y, ¿cuántos votantes hispanos irán a las urnas, especialmente en Nevada y Florida?

Si se emitieron muchos votos durante el período en que Clinton estaba bajo nuevo escrutinio del FBI, eso sería muy perjudicial para ella. Si la participación afroamericana e hispana es muy grande, entonces Clinton debería ganar; si no, entonces Trump tiene una buena oportunidad.

Las encuestas indican que la elección está lo suficientemente cerrada para que cualquier candidato gane. Es normal que haya una cierta tensión en las carreras a medida que se acercan al día de la elección –el candidato que lidera en las encuestas antes de las elecciones a menudo pierde algunos votantes que sienten que su apoyo no es necesario, y el candidato que va detrás a menudo obtiene algunos votantes que quieren marcar una diferencia al final.

Dado que los candidatos sólo han estado separados por unos pocos puntos porcentuales en las últimas semanas, es normal esperar que a medida que la carrera se apriete en los últimos días se convertirá en una competencia muy cerrada.

Sin embargo, también es posible que la elección pueda convertirse en un derrumbe demócrata en el colegio electoral. Trump tiene que ganar todos los estados cercanos al campo de batalla para ganar las elecciones. Si gana muchos de ellos, su elección estará cerca. Pero podría perder la mayoría de ellos en una oleada de votantes tardíos de minorías y jóvenes, y eso produciría una gran mayoría de los colegios electorales para Clinton.

Estados Unidos es una nación que se tomó unos tranquilizantes, y yo estoy en espera de los resultados con las manos apretadas.