La frase de Lord Acton, tan citada como ignorada, sirve como explicación de lo acontecido en las primarias del PLD: “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. El dilatado ejercicio del poder de la mayoría de la militancia morada creó una cultura de la invencibilidad y de la negación de los principios. El pragmatismo descarnado se apoderó del partido. La idea de que “el poder es para usarlo” sustituyó a la doctrina de “servir al partido para servir al pueblo”. Lo acontecido ayer puso de manifiesto que, para algunos, el poder se defiende hasta a punta de pistola.

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