Howard Gardner, neurocientífico creador del concepto de inteligencia múltiple, afirmó que las malas personas no pueden ser profesionales excelentes.

La idea se contrapone a la percepción común que entiende como dimensiones separadas la ética y la calidad profesional.

El bien hacer, que es pericia técnica, nunca llega a convertirse en hacer bien sin un sentido moral trascendente.

Las buenas personas no siempre son excelentes profesionales, pero sí siempre los profesionales excelentes son buenas personas.

Las sociedades necesitan la conducta ejemplar en cualquier campo. El Big Papi, David Ortíz, es un ejemplo.

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