Diez mil personas fueron sacadas de la nómina del Ministerio de Salud Pública por cobrar sin trabajar. Este ejército de vagos con salarios es parte de la cultura de la botella.

El número atemoriza, porque un empleo botella, como las desgracias, nunca llega solo. Las botellas se producen y reproducen por pares en el país.

El mecanismo se conoce como botellas cruzadas. Los funcionarios organizan cambalaches de contrataciones: me colocas uno allá y te coloco uno aquí.

El hallazgo de Salud Pública tiene su duplicado en otras instituciones. La misma cifra se encontrará, si siguen buscando, en otra o varias dependencias.

Recomendamos:

Metrónomo: Esperanza y Reparto

#LaVerdadVerdad:El esmog al acecho en el mundo