La inauguración de una Cámara de Comercio LGBT promovida por el embajador de los Estados Unidos, James W. Brewster, y auspiciada por la USAID  sorprende a la comunidad empresarial y a todos los ciudadanos.

Nos parece que el propósito de esta institución es más propagandístico que funcional. La Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo brinda un servicio de calidad sin ningún tipo de distinción.

La orientación sexual de los solicitantes no aparece como requisito para ninguno de los servicios que allí se prestan. La verdadera discriminación existirá ahora con esta Cámara que solo dará servicio a los LGBT.

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