Las encuestas, hasta las afines al oficialismo, indican la preocupación ciudadana por la seguridad. La calificación más baja de esta administración la obtiene en esa materia.

No existe espacio público ni privado donde pueda uno sentirse seguro. Los asaltos a personas y negocios suceden a pleno sol, en zonas céntricas, a pie o montado.

La retórica sobre la seguridad es abundante, pero escasas las acciones. El mandato llega a su fin y no se ha cumplido con el compromiso de la reforma policial.

El ministro Fadul llamó a integrase a un plan de lucha contra la delincuencia. Pregunto: ¿Cuál plan?