La diplomacia es el comercio por otros medios, parafraseando a Clausewitz.

Los países que no pueden enfrentar ejércitos confrontan intereses comerciales. Las guerras de hoy son guerras de comercio.

No lo dude nadie, Haití y República Dominicana están enzarzados en una dura batalla. Las bajas nuestras se miden en productos y dólares.

Las bajas haitianas se cuentan en vidas humanas e inestabilidad. El Gobierno dominicano tiene la dura tarea de resolver el problema de mercado de nuestros productos industriales y agrícolas, pero no a cualquier precio.

La visita de Medina debe esperar gesto propicio. Si levantan la veda: debe ir.