El test del pato tiene su origen en la frase usada por el embajador de Estados Unidos en Guatemala para acusar al político Jacobo Arbenz de ser comunista: “Cuando veo un pájaro que anda como un pato, nada como un pato y grazna como un pato, lo llamo pato.”

Esta herramienta es muy útil para indicarles a nuestras autoridades que mediante el silencio desean convencernos de ver derecho lo que está torcido.

El pato del que hablamos es el de la implicación local en el esquema de sobornos implantado por Odebrecht en Brasil. Allá es un pato. Aquí no puede ser un cisne.

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