La democracia criolla no se distingue por el respeto al principio de separación de poderes. El Ejecutivo es la mano que mueve la cuna del legislativo y del judicial.

Así que el excesivo celo institucional mostrado en el proceso para la escogencia de la JCE tiene que resultar sospechoso. José Ramón Peralta dice que el presidente Medina no puede intervenir para viabilizar el diálogo porque violaría la Constitución.

El Presidente no se puede imponer al Senado; pero sí puede y debe sugerir a Reinaldo Pared, secretario general de su partido, entenderse con la sociedad y la oposición. Se trata de una intervención positiva.

Recomendamos:

Metrónomo: Lobos y Gobernabilidad

#LaVerdadVerdad: Escucha activa en educación