El presidente de la SCJ, Mariano Germán, respondió señalamientos del Procurador General diciendo: “Yo creo en mis jueces”.

La enfática declaración significaba meter la mano en el fuego por tirios y troyanos en la justicia.

El rumor público primero, y ahora el propio Domínguez Brito acusa de prevaricación a un grupo de jueces dirigido, supuestamente, por el renunciante titular del Consejo del Poder Judicial, Francisco Alberto Varela Arias.

La investigación aclararía sospechosas decisiones judiciales favorables a personas acusadas de corrupción, lavado de activos, narcotráfico y sicariato.

La justicia necesita una profilaxis profunda.

Magistrado Germán, hágala sin excusas y sin dilación.