La limpieza exterior es un reflejo de la interior. Esto es válido para personas y ciudades. No se puede evitar pensar que la degradación ambiental de algunas importantes demarcaciones territoriales es una consecuencia de la degradación institucional.

Las instituciones pocas veces pueden ser mejores que las personas que las crean o que las manejan.

El capital humano de nuestros cabildos, en su mayoría, no cuenta con la preparación técnica necesaria para cumplir con todas sus responsabilidades.

El criterio más importante para el reclutamiento es haberse fajado en la campaña. No debe extrañar a nadie la presencia cotidiana de la basura.      

Recomendamos:

Metrónomo: Elecciones y Prioridad

#LaVerdadVerdad: No queda democracia