A veces llegan cartas, decía la canción, con sabor amargo o a gloria. La carta agrícola de Hipólito tiene sabor político. Interpretación válida, porque para remitente y receptor es ocupación permanente la política.

La carta llega después de que ambos pusieran los pies debajo de la misma mesa en Rancho Arriba. La foto con los dientes al aire testimonia el buen rato.

La comunicación está restablecida. Medina necesita descubrir por dónde le entra el agua al coco del PRM. Mejía debe saberse puente y no destino.

La normalización política se alcanzará cuando veamos la misma risotada entre Danilo y Luis.

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